México enfrenta nuevamente el riesgo de perder su Categoría 1 de seguridad aérea, luego de que una auditoría de Estados Unidos detectara 21 observaciones en el sistema de supervisión aeronáutica nacional. El gobierno federal anunció más presupuesto y personal para corregir las deficiencias y evitar una nueva degradación que limitaría la expansión de las aerolíneas mexicanas hacia territorio estadounidense. El detalle no es menor: el país apenas recuperó esa clasificación en 2023, después de más de dos años de restricciones.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) identificó problemas técnicos, administrativos y operativos que deberán ser atendidos por la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC). Aunque México conserva actualmente su máxima calificación, las autoridades estadounidenses volverán a revisar los avances en diciembre.
El secretario de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes, Jesús Antonio Esteva Medina, informó que la AFAC recibirá un incremento presupuestal significativo y contará con 100 nuevos trabajadores operativos, además de medidas para fortalecer la capacitación y supervisión del sector.
La decisión llega después de que trabajadores de la industria cuestionaran los recortes contemplados originalmente para el presupuesto de 2027. Ahora, con la clasificación internacional en juego, el gobierno busca reforzar los recursos de la autoridad aeronáutica. No exactamente el escenario que se esperaba después de haber recuperado la confianza del regulador estadounidense.
¿Qué pasaría si México pierde la Categoría 1?
Una degradación a Categoría 2 tendría consecuencias directas para las aerolíneas mexicanas, especialmente para aquellas que buscan ampliar sus operaciones hacia Estados Unidos, su principal mercado internacional.
Empresas como Aeroméxico enfrentarían restricciones para inaugurar nuevas rutas o incrementar determinados servicios hacia ese país. Sin embargo, perder la clasificación no significaría automáticamente la cancelación de los vuelos que ya operan.
El antecedente más cercano ocurrió en mayo de 2021, cuando la FAA retiró a México la Categoría 1 por deficiencias en su capacidad de supervisión aeronáutica.

Durante más de dos años, las compañías nacionales tuvieron limitaciones para expandirse en Estados Unidos, mientras que las aerolíneas estadounidenses aprovecharon la situación para aumentar su participación en el mercado.
México recuperó la clasificación en septiembre de 2023, después de realizar modificaciones regulatorias y atender las observaciones de las autoridades estadounidenses.
Gobierno anuncia más presupuesto y una nueva política de aviación
Como parte de las medidas correctivas, Esteva Medina anunció una actualización de la política nacional de aviación, que no había recibido una revisión integral en cinco años.
También informó sobre la puesta en marcha de un plan nacional de navegación aérea con una proyección de 15 años, destinado a orientar las necesidades de infraestructura, equipamiento y administración del espacio aéreo mexicano.
El funcionario aseguró que la intención es contar con una autoridad aeronáutica más sólida, con mejores recursos y personal capacitado antes de que concluya la actual administración federal.

Los anuncios se realizaron durante un encuentro organizado por la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Transporte Aéreo, después de reuniones con el administrador de la FAA, Bryan Bedford, y el embajador estadounidense en México, Ronald Johnson.
México tiene hasta enero para responder a las observaciones
Las autoridades mexicanas recibieron el informe preliminar de la auditoría el pasado 14 de octubre y cuentan con un plazo de 90 días para presentar sus respuestas y atender las observaciones.
De acuerdo con el calendario informado por funcionarios mexicanos, la FAA realizará una nueva revisión en diciembre y una eventual degradación podría aplicarse desde febrero de 2027 si las deficiencias no son corregidas satisfactoriamente.

Por ahora, la Categoría 1 de seguridad aérea de México permanece vigente, por lo que las aerolíneas nacionales mantienen las condiciones actuales para operar y expandirse hacia Estados Unidos.
La siguiente evaluación será determinante para conocer si los cambios anunciados son suficientes. México ya pasó más de dos años intentando recuperar su máxima clasificación aeronáutica; ahora deberá demostrar que puede conservarla.




















































