TEOTIHUACÁN, Estado de México. – Lo que debía ser un lunes de contemplación histórica en uno de los puntos más sagrados del país se transformó, en pocos minutos, en una escena de caos y violencia. Una balacera registrada en la Pirámide de la Luna dejó un saldo de dos personas fallecidas —incluyendo al atacante— y al menos trece heridos de diversas nacionalidades. El contexto importa, sobre todo cuando la seguridad en los recintos arqueológicos más visitados de México queda en entredicho tras un ataque desde las alturas.
El agresor, identificado preliminarmente como Julio César “N”, de 27 años y originario de la alcaldía Gustavo A. Madero, subió a las escalinatas del monumento para abrir fuego contra los presentes. Tras efectuar cerca de 20 detonaciones con un revólver, el sujeto se quitó la vida en el lugar. No exactamente una sorpresa, dada la narrativa de estos eventos, pero sí una tragedia que cruzó fronteras.
Entre las víctimas mortales se encuentra una turista de nacionalidad canadiense. Por su parte, la lista de heridos refleja la naturaleza cosmopolita del sitio: ciudadanos de Colombia, Rusia, Estados Unidos, Brasil y la propia Canadá.
De acuerdo con los reportes oficiales, los lesionados por impacto de bala son:
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Gerónimo González Castro (6 años, Colombia): Heridas en tibia y peroné.
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Dayana Paola Castro Calderón (37 años, Colombia): Impactos en rótula y glúteo.
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Maikol Michelle Mitrocil (32 años, Rusia): Herida en el fémur.
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Delicia Li de Yong (29 años, Canadá): Herida en zona supraescapular.
Además de los heridos de bala, otras seis personas sufrieron lesiones tras caer de las empinadas escalinatas de la pirámide en un intento desesperado por ponerse a salvo. Como si hiciera falta recordarlo, la arquitectura de Teotihuacán no fue diseñada para evacuaciones bajo fuego cruzado.
La Secretaría de Seguridad del Estado de México y el Gabinete de Seguridad Federal confirmaron que los afectados fueron distribuidos en hospitales de la región, principalmente en el Hospital General de Axapusco y el de Alta Especialidad de Ixtapaluca. La presidenta Claudia Sheinbaum ya ha manifestado su solidaridad y contacto con la embajada canadiense.
La Zona Arqueológica de Teotihuacán permanecerá cerrada hasta nuevo aviso mientras las autoridades terminan de procesar una escena que parece sacada de una distopía moderna: casquillos de bala entre piedras milenarias. Queda pendiente determinar cómo un hombre armado pudo burlar los filtros de seguridad de un Patrimonio Mundial de la Humanidad.




















































