La Fiscalía General de la República (FGR) ejecutó una orden de aprehensión contra el exfiscal de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, bajo la acusación formal de traición a la patria. La captura, confirmada este domingo por la fiscal general Ernestina Godoy, se deriva de una investigación que apunta a la participación y tolerancia de personal de la CIA estadounidense en operativos clandestinos dentro de territorio chihuahuense. El contexto importa.

Todo comenzó tras un inusual accidente automovilístico ocurrido en abril en la zona serrana del municipio de Morelos, tras el desmantelamiento de un narcolaboratorio. En aquel siniestro perdieron la vida dos funcionarios locales y dos agentes encubiertos de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos que operaban sin registro ni sustento legal en el país. Según la FGR, el entonces fiscal no solo carecía de atribuciones para indagar delitos del fuero federal, sino que ocultó deliberadamente la información a las instancias nacionales de seguridad y coordinó acciones directamente con los efectivos extranjeros.
La titular de la FGR recalcó que la seguridad interior es una facultad exclusiva de la federación y que permitir la incursión de fuerzas foráneas vulnera de manera directa la soberanía nacional consagrada en la Constitución. Como si hiciera falta recordarlo, la ley mexicana prohíbe tajantemente la injerencia de inteligencia extranjera en tareas de seguridad interior sin los cauces diplomáticos e institucionales debidos.
Con más de un centenar de actuaciones de gabinete y campo integradas en el expediente, la indagatoria continúa abierta para esclarecer el alcance de la cadena de mando estatal y determinar si existen más funcionarios implicados en esta red de coordinación paralela.


















































