El Aeropuerto de Cancún acumula una pérdida de 1.3 millones de pasajeros entre enero y septiembre de 2026 en comparación con el mismo periodo del año anterior, de acuerdo con los reportes oficiales de Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur). La terminal pasó de registrar 22 millones 196,857 viajeros a 20 millones 882,658, lo que representa una contracción del 5.9%. El detalle no es trivial: el tráfico internacional, que suele dejar el 80% de la derrama económica en la región, cayó un 6.5%.
La mala racha no apareció de golpe. Tras un inicio de año con ligeros incrementos en enero y febrero, la tendencia se tornó negativa a partir de marzo y profundizó su caída conforme avanzaban los meses, tocando fondo en agosto con un desplome del 15%. A esto se sumó el impacto por la quiebra de Spirit Airlines, que dejó de operar en mayo, así como recortes en la oferta de asientos derivados de factores operativos, costos de turbosina y la falta de aeronaves. No exactamente una sorpresa para el sector, los hoteleros del Caribe Mexicano reconocen que la desaceleración no es un bache pasajero, sino una tendencia que suma al menos dos años y que apunta hacia su tercer año sin crecimiento desde el récord histórico alcanzado en 2023.



















































