Destruyen 52 toneladas de aguacate por gusano barrenador en Michoacán; plaga agrava paro de productores y amenaza exportaciones
El sector aguacatero mexicano enfrenta una doble crisis en Michoacán, donde alrededor de 52 toneladas de fruta fueron destruidas tras detectarse larvas de gusano barrenador en los huesos del aguacate, mientras pequeños productores mantienen protestas para exigir mejores precios por sus cosechas.
La situación ha encendido las alertas sanitarias en el principal estado productor del país, debido al riesgo de propagación de la plaga y sus posibles consecuencias para el comercio internacional, especialmente hacia Estados Unidos.
De acuerdo con información publicada este martes 3 de noviembre por La Jornada y EL PAÍS, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) reforzó los controles de movilización de fruta, estableció rutas de inspección y mantiene vigilancia sobre los cargamentos que ingresan a Michoacán.
Al mismo tiempo, productores y cortadores de aguacate reclaman elevar el precio que reciben por kilogramo, de aproximadamente 13 a 45 pesos, ante el incremento de los costos agrícolas y lo que consideran una distribución desigual de las ganancias.
La Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México (APEAM) y organizaciones de agricultores han reportado avances en las negociaciones, aunque hasta la información disponible este martes no se había confirmado un acuerdo definitivo para levantar las protestas.
Detectan gusano barrenador y destruyen toneladas de fruta
La emergencia fitosanitaria se intensificó después de que inspectores detectaran larvas de gusano barrenador en cargamentos de aguacate que habían ingresado a Michoacán.
La presencia de la plaga provocó la destrucción de aproximadamente 52 toneladas de fruta, según la información recopilada por EL PAÍS.
Parte de la destrucción se registró en San Ángel Zurumucapio, donde productores eliminaron aguacates procedentes de otras entidades durante el 31 de octubre.
Los agricultores señalaron que los cargamentos provenían de estados como Jalisco, Nayarit y Colima, aunque la Secretaría de Agricultura no identificó oficialmente la procedencia de todos los envíos detectados.
La autoridad federal confirmó que el 28 de octubre fueron interceptados dos cargamentos con presencia de la plaga.
Uno fue devuelto a su lugar de origen y el otro fue destruido para evitar la dispersión del organismo.
La medida busca impedir que los insectos lleguen a huertas certificadas y comprometan la condición fitosanitaria de regiones productoras.
Sader inspeccionó 1,774 cargamentos de aguacate
La Secretaría de Agricultura informó que entre el 13 de agosto y el 30 de octubre de 2026 fueron inspeccionados 1,774 cargamentos de aguacate.
En conjunto, estas operaciones permitieron supervisar la movilización de 7,391 toneladas que cumplieron con los requisitos establecidos para su transporte.
La dependencia explicó que Michoacán cuenta con cinco Puntos de Verificación Interna, ubicados en los municipios de Apatzingán, Buenavista, Cotija, Jiquilpan y Zamora.
Estos puntos permiten revisar el origen y las condiciones sanitarias de los cargamentos que circulan por el estado.
Además, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) opera seis rutas de inspección itinerante.
Su función es interceptar vehículos que utilizan caminos secundarios, brechas o rutas no autorizadas para movilizar fruta.
El objetivo es reducir el riesgo de introducir aguacates contaminados a zonas reconocidas como libres de la plaga.
Refuerzan vigilancia en Jalisco, Nayarit y Colima
Como parte de las medidas extraordinarias, el Senasica autorizó la instalación de tres puntos adicionales de inspección: dos en Nayarit y uno en Jalisco.
También se mantienen controles en las carreteras que conectan estos estados con Michoacán.
La vigilancia se extiende a Colima y a diferentes huertas productoras.
Las autoridades realizan muestreos de fruta, colocan trampas y supervisan periódicamente las plantaciones para identificar oportunamente la presencia de insectos.
A nivel nacional existen 103 municipios y 12 zonas agroecológicas distribuidos en diez estados que cuentan con reconocimiento como áreas libres del barrenador del hueso del aguacate.
Cerca de la mitad de esos municipios se encuentran en Michoacán.
La preservación de estas certificaciones es fundamental para mantener las condiciones de comercialización del producto.
¿Qué es el gusano barrenador del aguacate?
El gusano barrenador del hueso del aguacate es una plaga que afecta directamente al fruto.
Las larvas de determinados insectos penetran en el aguacate y se alimentan de sus tejidos, incluido el hueso o semilla.
Su presencia puede deteriorar la calidad comercial del producto y provocar restricciones fitosanitarias para su movilización.
La detección de larvas en un cargamento representa un riesgo porque los insectos pueden propagarse hacia otras regiones productoras.
Por ello, las autoridades aplican medidas de inspección, devolución, tratamiento o destrucción de fruta afectada, dependiendo de los protocolos correspondientes.
Es importante aclarar que el barrenador del hueso del aguacate es diferente del gusano barrenador del ganado, que afecta a animales y constituye otro problema sanitario.
La coincidencia en sus nombres no significa que se trate de la misma plaga ni que tengan idénticas consecuencias.
Productores exigen aumentar el precio de 13 a 45 pesos por kilo
Mientras las autoridades buscan contener la plaga, pequeños agricultores de Michoacán mantienen protestas relacionadas con los precios que reciben por sus cosechas.
La Unión de Pequeños Productores de Michoacán (PUAM) convocó a movilizaciones para exigir un precio de hasta 45 pesos por kilogramo.
Actualmente, según los manifestantes, reciben aproximadamente 13 pesos.
La diferencia representa un incremento solicitado de alrededor del 246% respecto al precio señalado por los agricultores.
Los productores argumentan que los ingresos actuales resultan insuficientes para cubrir los costos de fertilizantes, mano de obra, transporte, mantenimiento de huertas y control de plagas.
También cuestionan que los intermediarios, empacadores y comercializadores obtengan una proporción mayor de las ganancias generadas por el aguacate mexicano.
La inconformidad provocó suspensiones de corte, cierres de carreteras y ocupaciones pacíficas de algunas Juntas Locales de Sanidad Vegetal.
Estas juntas cumplen funciones importantes en la certificación necesaria para exportar la fruta.
El paro afecta cerca de la mitad de los envíos a Estados Unidos
Las movilizaciones han tenido consecuencias directas en las operaciones de exportación.
De acuerdo con información publicada por EL PAÍS, las suspensiones de corte y las protestas han afectado aproximadamente la mitad de los envíos programados hacia Estados Unidos.
En una de las semanas afectadas, el sector esperaba movilizar hasta 1,100 contenedores, pero estimó que apenas podría enviar alrededor de 600.
La interrupción de las actividades también incrementa el riesgo de pérdidas para los agricultores, debido a que la fruta debe cosecharse y comercializarse dentro de determinados periodos.
Los productores enfrentan así dos presiones simultáneas: las restricciones sanitarias derivadas de la detección de la plaga y la disminución de ingresos que motivó las protestas.
No obstante, la reducción de los envíos reportada hasta ahora está relacionada principalmente con el paro de productores.
La detección del barrenador constituye un riesgo adicional, pero no debe interpretarse como una suspensión general de todas las exportaciones mexicanas.
Empacadores y agricultores buscan acuerdo para reactivar actividades
La APEAM informó que mantiene conversaciones con los representantes de los productores para encontrar una solución.
La organización expresó su expectativa de que las Juntas de Sanidad Vegetal reanuden operaciones durante esta semana, lo que permitiría recuperar progresivamente las actividades de corte.
Por su parte, la PUAM y otras organizaciones agrícolas señalaron que los acercamientos con los empacadores han sido positivos.
Sin embargo, no se han dado a conocer públicamente los términos de un eventual acuerdo.
Entre los asuntos pendientes se encuentran el precio pagado a los productores, las condiciones de trabajo de los cortadores y las obligaciones administrativas relacionadas con las exportaciones.
La industria también enfrenta el reto de mantener sus compromisos comerciales mientras atiende las demandas del sector primario.
Estados Unidos es el principal comprador del aguacate mexicano
La importancia del conflicto se explica por el peso que tiene el aguacate en las exportaciones agroalimentarias de México.
Durante 2025, Estados Unidos adquirió aproximadamente 3,650 millones de dólares en aguacate mexicano.
Ese mismo año, México exportó alrededor de 1.22 millones de toneladas, una cifra récord.
Para 2026, las proyecciones del sector apuntan a aproximadamente 1.32 millones de toneladas exportadas.
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, durante lo transcurrido del año ya se había comercializado cerca de un millón de toneladas en mercados internacionales.
Aunque el aguacate mexicano también se vende en Canadá, Japón, Costa Rica y otros países, Estados Unidos concentra la mayor parte de la demanda externa.
La dependencia de ese mercado hace que las interrupciones logísticas o sanitarias puedan tener consecuencias económicas importantes para los agricultores y exportadores.
APEAM aclara que el aguacate certificado para exportación permanece sano
Ante la preocupación generada por la destrucción de fruta, la APEAM destacó que el aguacate producido y exportado mediante los protocolos fitosanitarios autorizados se mantiene sano.
La asociación explicó que la fruta contaminada detectada procedía de una entidad que no contaba con autorización para participar en el programa de exportación hacia Estados Unidos.
Por ello, pidió diferenciar los cargamentos afectados de aquellos que cumplen con los requisitos de certificación y trazabilidad.
Actualmente, Michoacán y Jalisco son las entidades mexicanas autorizadas por el Departamento de Agricultura de Estados Unidos para participar en el programa de exportación de aguacate fresco hacia ese país.
Las medidas de vigilancia buscan preservar ese estatus y evitar que la detección de plagas en cargamentos irregulares afecte a los productores certificados.
El sector enfrenta una crisis de precios y sanidad vegetal
La coincidencia de protestas agrícolas y alertas fitosanitarias coloca al sector aguacatero ante un escenario complejo.
Por una parte, los productores buscan mejores ingresos y condiciones de comercialización.
Por otra, las autoridades sanitarias intentan impedir la propagación de una plaga que podría afectar huertas y comprometer certificaciones internacionales.
La respuesta requiere mantener los controles fitosanitarios, vigilar el movimiento de cargamentos y avanzar en las negociaciones entre productores y empacadores.
Hasta este martes, las autoridades no habían anunciado una prohibición general de exportaciones mexicanas de aguacate hacia Estados Unidos.
Tampoco se había confirmado que las 52 toneladas destruidas provinieran de huertas certificadas para ese mercado.
La prioridad inmediata es evitar que el gusano barrenador se propague hacia zonas productoras libres de la plaga, mientras los agricultores y las empresas exportadoras buscan un acuerdo que permita normalizar la cosecha y los envíos internacionales.





















































