Detienen a mujer por extorsionar a pareja de Chetumal con falso secuestro de su hija; llamadas provenían de penal de CDMX
Una mujer identificada como María de Lourdes “N”, de 39 años, fue detenida en la Ciudad de México por su presunta participación en una extorsión telefónica contra una pareja de Chetumal, Quintana Roo, a la que delincuentes hicieron creer que su hija había sido secuestrada para exigirle 100 mil pesos.
Los hechos ocurrieron el 12 de diciembre de 2025, cuando las víctimas recibieron una llamada en la que una mujer se hizo pasar por su hija y pidió ayuda entre gritos, mientras otras personas amenazaban con hacerle daño si no entregaban dinero.
Ante el temor de que la joven estuviera en peligro, la pareja terminó depositando 12 mil pesos en dos cuentas bancarias proporcionadas por los extorsionadores.
Las investigaciones permitieron rastrear el origen de las comunicaciones hasta el penal de Santa Martha Acatitla, ubicado en Iztapalapa, Ciudad de México.
La Fiscalía General del Estado de Quintana Roo informó que una de las cuentas utilizadas para recibir el dinero estaba vinculada con la ahora detenida, quien también habría facilitado teléfonos celulares a las personas que realizaron las llamadas desde el interior del centro penitenciario.
Fingieron la voz de su hija para exigir 100 mil pesos
De acuerdo con la información presentada este martes por Estela Labastida, vicefiscal de la Zona Sur de Quintana Roo, el engaño comenzó cuando Óscar Adolfo y María del Carmen “N” recibieron una llamada procedente de un número desconocido.
Al contestar, escucharon a una mujer que afirmaba ser su hija.
La voz femenina gritaba que estaba secuestrada, creando una situación de angustia para los padres.
Posteriormente, otros interlocutores tomaron el control de la conversación y aseguraron tener retenida a la joven.
Los presuntos delincuentes exigieron inicialmente 100 mil pesos a cambio de liberarla.
También amenazaron con atentar contra su vida si la pareja se negaba a cumplir sus instrucciones.
Los familiares desconocían en ese momento que la llamada formaba parte de un engaño.
La presión psicológica ejercida por los extorsionadores llevó a las víctimas a negociar la cantidad solicitada, hasta que finalmente aceptaron entregar 12 mil pesos.
La pareja realizó depósitos en dos cuentas bancarias
Según los reportes de Noticaribe y Por Esto!, las víctimas efectuaron depósitos por un total de 12 mil pesos en dos cuentas diferentes.
Los números bancarios fueron proporcionados por quienes realizaban las amenazas.
Después de efectuar los pagos, la pareja descubrió que su hija no estaba secuestrada.
Fue entonces cuando presentaron una denuncia ante las autoridades de Quintana Roo.
La información bancaria se convirtió en uno de los principales elementos de la investigación.
A partir de los depósitos, los agentes comenzaron a reconstruir la ruta del dinero e identificar a las personas que podrían haber participado en la operación.
Las autoridades determinaron que una de las cuentas receptoras pertenecía presuntamente a María de Lourdes “N”.
Este hallazgo permitió relacionarla con los movimientos financieros realizados por las víctimas.
Sin embargo, la titularidad de una cuenta y la recepción de dinero deben valorarse junto con el resto de las pruebas para establecer una responsabilidad penal.
Las llamadas fueron rastreadas hasta Santa Martha Acatitla
Uno de los hallazgos más relevantes fue la ubicación del origen de las comunicaciones.
De acuerdo con la Fiscalía de Quintana Roo, los números y equipos telefónicos investigados fueron vinculados con personas que se encontraban dentro del centro penitenciario de Santa Martha Acatitla, en la alcaldía Iztapalapa.
Esto significa que, según las indagatorias, los autores de las llamadas no tenían físicamente secuestrada a la joven, sino que utilizaron la amenaza para obtener dinero.
La modalidad consiste en provocar miedo inmediato y mantener a las víctimas bajo presión para impedir que verifiquen la situación real de sus familiares.
En este caso, los responsables habrían utilizado una voz femenina para simular que la hija de la pareja estaba en peligro.
Después, otras personas continuaron con las amenazas y exigencias económicas.
La investigación deberá precisar la identidad de quienes realizaron las llamadas y la participación de cada persona involucrada.
La detenida habría facilitado teléfonos a personas recluidas
Las autoridades no solamente relacionan a María de Lourdes “N” con una de las cuentas bancarias utilizadas para recibir los depósitos.
También investigan su presunta participación en el suministro de los teléfonos celulares empleados por los extorsionadores.
Según la vicefiscal Estela Labastida, existen indicios que apuntan a que la mujer habría proporcionado los equipos a las personas que operaban desde el reclusorio.
De confirmarse, su participación podría haber incluido tanto el apoyo logístico para realizar las comunicaciones como la recepción de parte del dinero obtenido.
No obstante, estas hipótesis todavía deben ser acreditadas dentro del proceso penal.
Los reportes consultados no detallan cómo habrían ingresado los teléfonos al centro penitenciario ni identifican públicamente a las personas recluidas que realizaron las llamadas.
Tampoco se ha informado de una investigación concluida sobre posibles responsabilidades de personal penitenciario.
Fue detenida el 26 de octubre en Ciudad de México
Después de varios meses de investigación, agentes de la Policía de Investigación de Quintana Roo y de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México coordinaron acciones para localizar a la sospechosa.
La detención se realizó el pasado 26 de octubre, en cumplimiento de una orden de aprehensión.
María de Lourdes “N”, de 39 años y originaria de la capital del país, fue puesta a disposición de las autoridades correspondientes.
Posteriormente, fue trasladada a Quintana Roo para enfrentar el procedimiento penal relacionado con la denuncia presentada por la pareja chetumaleña.
La captura fue anunciada públicamente este martes 3 de noviembre durante la conferencia semanal del gabinete de seguridad estatal.
Entre la extorsión, ocurrida en diciembre de 2025, y la detención transcurrieron poco más de diez meses.
Juez la vincula a proceso por extorsión
Tras su traslado a Quintana Roo, la mujer compareció ante un juez de control.
De acuerdo con Por Esto!, el juzgador resolvió vincularla a proceso por su probable participación en el delito de extorsión.
También le impuso prisión preventiva oficiosa.
El medio reportó que la medida fue establecida por un periodo de dos años; jurídicamente, esto no debe confundirse con una condena de prisión, pues se trata de una medida cautelar mientras continúa el procedimiento.
La vinculación a proceso significa que el juez encontró elementos suficientes para que la investigación penal continúe contra la imputada.
No equivale a una declaración de culpabilidad.
María de Lourdes “N” conserva su derecho a la presunción de inocencia y a defenderse de los señalamientos formulados en su contra.
¿Cómo operan las extorsiones por falso secuestro?
Este tipo de delito aprovecha la angustia de las personas al recibir noticias aparentemente urgentes sobre la seguridad de un familiar.
Los delincuentes pueden utilizar grabaciones, voces fingidas o personas que simulan encontrarse privadas de la libertad.
Después, quienes realizan la llamada suelen exigir dinero y amenazar con consecuencias inmediatas si la víctima cuelga o intenta comunicarse con otras personas.
La presión busca impedir que los familiares comprueben si realmente existe un secuestro.
En el caso de Chetumal, la pareja creyó que su hija estaba retenida y realizó los depósitos antes de descubrir el engaño.
La investigación muestra cómo una extorsión puede ejecutarse a larga distancia, incluso desde un centro penitenciario, sin que los responsables tengan contacto físico con las víctimas.
También evidencia la importancia de los registros bancarios y telefónicos para reconstruir estas operaciones.
¿Qué hacer si alguien llama diciendo que secuestró a un familiar?
Ante una llamada de este tipo, las autoridades recomiendan evitar transferencias inmediatas y comprobar la situación por medios independientes.
Es importante intentar comunicarse directamente con el familiar presuntamente secuestrado, utilizar otro teléfono cuando sea posible y pedir apoyo a una persona de confianza.
También conviene conservar el número desde el que se recibió la llamada, los mensajes, los comprobantes bancarios y cualquier otra información que pueda resultar útil para una denuncia.
En México, las emergencias pueden reportarse al 911 y la información sobre posibles delitos puede comunicarse de manera anónima al 089.
Si existen indicios reales de que una persona está privada de su libertad, debe solicitarse atención inmediata a las autoridades, sin asumir que necesariamente se trata de una extorsión falsa.
Fiscalía busca establecer la participación de otros involucrados
Aunque la detención de María de Lourdes “N” representa un avance en el caso, todavía existen aspectos que deberán esclarecerse.
Entre ellos se encuentran la identidad de las personas que realizaron las llamadas desde el penal, la forma en que obtuvieron los equipos telefónicos y el destino final del dinero depositado.
También deberá determinarse si la mujer actuó junto con otras personas y cuál fue su participación específica.
Por ahora, la información disponible permite establecer que una pareja de Chetumal entregó 12 mil pesos después de recibir amenazas relacionadas con un supuesto secuestro, y que una mujer fue detenida y vinculada a proceso por su probable participación.
La investigación continuará para determinar cómo se organizó la extorsión desde el centro penitenciario y quiénes participaron en el engaño que afectó a la familia chetumaleña.




















































