Confirman que disparo de helicóptero de la Guardia Estatal mató a niña de 7 años en Matamoros; familia exige justicia
La Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas confirmó este martes 3 de noviembre que el proyectil que provocó la muerte de Aranza Aidelany, una niña de siete años, procedía de un helicóptero de la Guardia Estatal que participaba en un operativo de seguridad en Matamoros.
La menor falleció el pasado 29 de octubre, cuando viajaba junto con sus padres y cuatro hermanos en una camioneta que fue alcanzada por disparos durante una jornada de violencia provocada por la detención de un presunto dirigente criminal.
De acuerdo con información publicada por La Jornada, los análisis de balística identificaron una ojiva calibre 7.62 y encontraron coincidencias con información proporcionada por la Secretaría de Seguridad Pública estatal.
La confirmación representa un avance en las investigaciones, aunque todavía falta determinar qué elemento realizó el disparo, las circunstancias en que utilizó su arma y las responsabilidades que pudieran derivarse.
La madre de Aranza también resultó herida mientras intentaba proteger a su hija.
Una familia quedó atrapada en medio de un operativo de seguridad
Los hechos ocurrieron el jueves 29 de octubre, cuando la familia Pardo se desplazaba en una camioneta negra hacia el domicilio de un familiar.
El matrimonio viajaba acompañado por sus cinco hijos menores de edad, cerca del ejido Las Rusias, a la altura del kilómetro 4.5 de la carretera Matamoros-Reynosa.
Según los testimonios recabados por N+, un helicóptero de la Guardia Estatal sobrevoló la zona y comenzaron a escucharse varias detonaciones.
Los familiares relataron que la aeronave se aproximó al vehículo y que los ocupantes intentaron ponerse a salvo.
En medio de los disparos, algunos integrantes de la familia lograron salir de la camioneta.
Sin embargo, Aranza y su madre permanecieron en el asiento trasero.
La mujer intentó cubrir a su hija con su propio cuerpo para protegerla, pero un proyectil atravesó la carrocería del vehículo e impactó a la niña en la cabeza.
La menor perdió la vida y su madre sufrió una lesión en una pierna.
El hermano mayor ayudó a poner a salvo a los demás niños
La cobertura de N+ recoge el testimonio de Selina, tía de Aranza, quien relató los momentos de angustia que vivió la familia.
Según su declaración, se escucharon entre cinco y siete disparos mientras un helicóptero sobrevolaba la zona.
La mujer explicó que inicialmente no sabía que las personas atacadas eran su hermana y sus sobrinos.
El hijo mayor de la familia, de apenas 13 años, logró conducir a sus cuatro hermanos hasta el domicilio de un familiar para resguardarlos.
Mientras tanto, sus padres permanecieron junto a la camioneta esperando la llegada de los servicios de emergencia.
Selina relató que hizo señales a la aeronave para intentar detener los disparos.
Los menores llegaron al domicilio familiar gritando que estaban siendo atacados y que su madre permanecía junto a su hermana herida.
Aranza murió antes de recibir atención médica
Los servicios de emergencia llegaron posteriormente al lugar donde se encontraba la familia.
Según el testimonio difundido por N+, cuando los paramédicos revisaron a Aranza, la niña ya no presentaba signos vitales.
La madre fue trasladada a un hospital para recibir atención por una herida en la rodilla.
La familia también denunció demoras en la atención y en los procedimientos posteriores al fallecimiento.
De acuerdo con Selina, permanecieron junto al cuerpo de la menor durante aproximadamente dos o tres horas antes de que acudieran las autoridades correspondientes.
Estas declaraciones forman parte del testimonio familiar y no constituyen por sí mismas una determinación oficial sobre posibles omisiones de los servicios de emergencia.
Peritajes identificaron una bala calibre 7.62
La investigación dio un giro este martes, cuando la Fiscalía de Tamaulipas informó sobre los resultados de sus estudios balísticos.
De acuerdo con La Jornada, los laboratorios de la institución confirmaron que la ojiva que mató a Aranza era calibre 7.62 y procedía de una aeronave de la Guardia Estatal.
Los resultados fueron contrastados con información de la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas.
El fiscal Jesús Eduardo Govea Orozco explicó que los indicios también permitieron descartar que el disparo mortal hubiera sido realizado por los presuntos delincuentes que enfrentaban a las autoridades durante el operativo.
Los testimonios de los familiares y otros testigos coincidieron con elementos de la reconstrucción.
Sin embargo, la investigación deberá precisar qué arma fue utilizada, quién la accionó y bajo qué circunstancias se produjo el disparo.
La identificación de la procedencia del proyectil no equivale todavía a una sentencia contra un agente determinado.
La trayectoria del disparo fue de arriba hacia abajo
Antes de conocerse la confirmación balística, el fiscal ya había señalado que la trayectoria del proyectil era uno de los principales elementos de la investigación.
Durante declaraciones realizadas el 2 de noviembre, Govea explicó que la bala había seguido una trayectoria descendente, es decir, desde una posición elevada hacia el vehículo.
Ese hallazgo era compatible con los testimonios que señalaban a una aeronave.
Las autoridades comenzaron entonces a revisar registros de vuelo, información operativa y características de las armas utilizadas durante el despliegue de seguridad.
También solicitaron datos a distintas instituciones que participaron en las operaciones aéreas de ese día.
La investigación avanzó desde una sospecha inicial sobre el helicóptero hasta la confirmación publicada este martes sobre la procedencia del proyectil.
La violencia comenzó tras la captura de un presunto dirigente criminal
El ataque ocurrió durante una jornada de bloqueos y enfrentamientos que se extendieron por varios municipios de Tamaulipas.
La violencia comenzó después de que fuerzas federales detuvieran a Axel Alfredo Cárdenas, identificado por las autoridades como un presunto integrante de alto nivel de la célula criminal conocida como Los Ciclones, vinculada con el Cártel del Golfo.
El detenido, también conocido como El Titán, ha sido señalado como familiar de Osiel Cárdenas Guillén, antiguo dirigente de esa organización criminal.
Tras la captura, grupos delictivos realizaron bloqueos mediante vehículos incendiados en distintas carreteras y avenidas.
Las autoridades reportaron afectaciones en al menos ocho municipios, entre ellos Matamoros, Río Bravo, San Fernando y Valle Hermoso.
Durante la respuesta de seguridad participaron corporaciones estatales y federales, con presencia de elementos terrestres y aeronaves.
Fue en ese contexto cuando la familia Pardo quedó expuesta a los disparos.
La jornada violenta dejó seis personas fallecidas
El Gobierno de Tamaulipas confirmó que los hechos del 29 de octubre dejaron seis personas fallecidas.
Además de Aranza, otras cinco personas perdieron la vida en dos accidentes de tránsito relacionados con los bloqueos carreteros.
Según los reportes oficiales, las víctimas chocaron contra vehículos incendiados que habían sido utilizados para obstruir vialidades.
La situación obligó a desplegar elementos adicionales de seguridad y a realizar labores de retiro de vehículos quemados.
Las autoridades informaron que los bloqueos afectaron la circulación en distintos puntos del estado.
No obstante, es importante distinguir las circunstancias de los fallecimientos: cinco personas murieron en accidentes relacionados con las obstrucciones viales, mientras que Aranza falleció por un disparo cuya procedencia fue atribuida a la Guardia Estatal.
Gobernador promete que no habrá encubrimiento
El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, se pronunció sobre la muerte de la menor y aseguró que las autoridades investigarían lo ocurrido.
El mandatario afirmó que su administración colaboraría con las indagatorias y que no se protegería a posibles responsables.
También instruyó a las dependencias estatales a brindar atención a las personas lesionadas y a las familias de las víctimas.
Las declaraciones fueron realizadas antes de la confirmación balística difundida este martes.
Con los nuevos resultados, la investigación deberá avanzar hacia la identificación de responsabilidades individuales y el esclarecimiento de las condiciones en que se realizaron los disparos.
Hasta el momento, las fuentes consultadas no informan de una detención o imputación penal contra un elemento específico por la muerte de Aranza.
La niña era originaria de Brownsville, Texas
Aranza Aidelany nació en Brownsville, Texas, al igual que sus cuatro hermanos.
La familia mantenía vínculos con ambos lados de la frontera y se encontraba en Matamoros cuando ocurrió la tragedia.
La menor fue sepultada durante el fin de semana en un panteón de esa ciudad tamaulipeca.
Sus familiares la recordaron como una niña alegre y conversadora.
La tía de Aranza expresó públicamente su exigencia de justicia y pidió que la investigación no quede inconclusa.
La familia busca conocer por qué se disparó contra su vehículo, quién fue responsable y qué medidas adoptarán las autoridades.
El caso abre interrogantes sobre el uso de la fuerza
La confirmación de que el disparo mortal procedía de una aeronave policial plantea cuestionamientos sobre los protocolos utilizados durante los operativos de seguridad.
Entre los aspectos que deberán investigarse se encuentran la identificación de objetivos, las órdenes de disparo, la presencia de civiles y las medidas adoptadas para reducir riesgos a personas ajenas a los enfrentamientos.
En México, el uso de la fuerza por parte de agentes de seguridad está sujeto a principios legales como necesidad, proporcionalidad y rendición de cuentas.
La investigación deberá determinar si esos principios fueron respetados durante la operación.
También será necesario establecer si existieron errores de identificación, fallas de coordinación u otras circunstancias que contribuyeron al fallecimiento.
Por ahora, no hay elementos suficientes para afirmar que los agentes atacaron deliberadamente a la familia.
La Fiscalía deberá identificar al responsable del disparo
La información difundida este martes representa un avance respecto de las versiones iniciales, cuando las autoridades únicamente investigaban la posibilidad de que el disparo hubiera procedido de un helicóptero.
Los peritajes permiten ahora vincular el proyectil mortal con la Guardia Estatal, de acuerdo con el reporte de La Jornada.
Sin embargo, el esclarecimiento completo requiere identificar al agente que accionó el arma y determinar las circunstancias operativas y jurídicas de su actuación.
La familia Pardo continúa exigiendo respuestas.
Aranza tenía siete años y viajaba con sus padres y hermanos cuando perdió la vida. La investigación deberá establecer cómo una operación de seguridad terminó con la muerte de una menor que no participaba en los hechos violentos.





















































