Tijuana, México – Jorge Alberto Hank Inzunza, propietario del equipo de fútbol Xolos de Tijuana de la Liga MX e hijo del empresario Jorge Hank Rhon, se encuentra en el centro de la controversia tras la sanción impuesta por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos a dos de sus empresas, Complejo Turístico JJJ S.A. de C.V. y Grupo Hotelero JJJ S.A. de C.V.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) señaló a estas compañías como parte de una red de lavado de dinero vinculada al Cártel de Sinaloa.De acuerdo con las investigaciones del gobierno estadounidense, las empresas de Hank Inzunza estarían relacionadas con Jesús González Lomelí, identificado como un “operador financiero de alto rango” del Cártel de Sinaloa.
González Lomelí, según las autoridades, ha lavado millones de dólares para la facción conocida como “Los Mayos” a través de una red de restaurantes, clubes nocturnos y resorts en México.Las sanciones de la OFAC representan un nuevo capítulo en los señalamientos contra figuras públicas y empresariales mexicanas con presuntos vínculos con el crimen organizado, lo que podría tener implicaciones legales y financieras significativas para las operaciones de Hank Inzunza y sus empresas en México y el extranjero. Hasta el momento, ni Hank Inzunza ni sus representantes han emitido un comunicado oficial sobre las acusaciones.
Las autoridades mexicanas no han confirmado si iniciarán una investigación propia al respecto.





















































