Madres buscadoras protestan en Cancún tras aplazarse por tercera vez audiencia del caso Francisca Mariner
Integrantes del colectivo Madres Buscadoras de Quintana Roo realizaron una protesta pacífica en el kilómetro cero de la zona hotelera de Cancún, luego de que por tercera ocasión fuera aplazada una audiencia judicial contra un exfuncionario de la Fiscalía General del Estado, señalado por presuntas omisiones y negligencia en el caso de Francisca Mariner Flores Patrón.
La manifestación se llevó a cabo el miércoles 28 de octubre en la glorieta del bulevar Kukulcán, donde las participantes colocaron una manta para exigir justicia y denunciar los constantes retrasos en el procedimiento penal.
María Dolores Patrón Pat, madre de Francisca y presidenta del colectivo, acusó que los aplazamientos han impedido avanzar en la determinación de responsabilidades por las irregularidades que permitieron que el cuerpo de su hija permaneciera sin identificar durante más de cuatro años en el Servicio Médico Forense (Semefo) de Cancún.
La audiencia fue reprogramada para el próximo 3 de noviembre de 2026, a las 10:00 horas.

Ocho horas de protesta en la entrada de la zona hotelera
La manifestación comenzó después de que las integrantes del colectivo conocieran el nuevo aplazamiento de la audiencia.
Las madres buscadoras se concentraron en la glorieta del kilómetro cero, uno de los principales accesos a la zona hotelera de Cancún, para visibilizar su inconformidad.
Durante la movilización, algunas participantes ingresaron a la fuente de la glorieta y colocaron una manta con mensajes de exigencia de justicia.
La protesta se prolongó aproximadamente ocho horas.
María Patrón explicó que las familias enfrentan un desgaste constante debido a las audiencias suspendidas, pues cada comparecencia implica gastos de transporte, representación legal y tiempo que deben restar a sus actividades laborales.
La activista tuvo que retirarse temporalmente de la manifestación para vender tamales, actividad con la que obtiene ingresos para su sustento y para continuar financiando su búsqueda de justicia.
Antes de retirarse, anunció que la manta permanecería en el lugar y que regresaría a la glorieta para mantener visible la exigencia de las familias.
Denuncian presuntas maniobras para retrasar el proceso
De acuerdo con María Patrón, la defensa del exfuncionario investigado ha recurrido a distintas acciones que, a su juicio, buscan impedir el desarrollo de las audiencias.
La madre de Francisca señaló que el abogado del imputado ha acudido a las instalaciones judiciales, pero posteriormente no se presenta cuando corresponde iniciar la diligencia.
También denunció que en ocasiones anteriores se han presentado justificantes y documentos médicos para solicitar nuevos aplazamientos.
Estas circunstancias, sostuvo, han impedido que el proceso avance pese al tiempo transcurrido desde el inicio de las investigaciones.
La representación jurídica de la familia también cuestionó las decisiones judiciales que han permitido las suspensiones.
Ariadne Song Anguas, abogada de María Patrón, consideró que deben revisarse las condiciones en las que se autorizaron los diferimientos y si estos cumplen con las disposiciones procesales aplicables.
Los señalamientos sobre una posible estrategia dilatoria corresponden a la familia y su defensa. No constituyen, por sí mismos, una determinación judicial de irregularidades por parte de los abogados o del juzgado.
Francisca desapareció en 2020, pero su cuerpo ya estaba en el Semefo
El caso de Francisca Mariner se convirtió en uno de los más conocidos de Quintana Roo debido a las irregularidades denunciadas durante su búsqueda.
La joven tenía 17 años cuando fue reportada como desaparecida el 22 de junio de 2020 en Cancún.
Su familia comenzó una búsqueda que se prolongó durante años, con manifestaciones, recorridos y exigencias constantes a las autoridades.
Sin embargo, posteriormente se descubrió que el cuerpo de Francisca había sido localizado desde el 21 de julio de 2020, aproximadamente un mes después de su desaparición.
Los restos fueron encontrados en un área verde de la supermanzana 105 de Cancún y trasladados al Servicio Médico Forense.
A pesar de ello, permanecieron sin identificar durante más de cuatro años.
Fue hasta noviembre de 2024 cuando una nueva comparación genética permitió confirmar su identidad, y la familia recibió posteriormente la noticia.
Durante todo ese tiempo, su madre continuó buscándola sin saber que los restos permanecían bajo resguardo de la propia Fiscalía.

Las pruebas genéticas y las presuntas omisiones
De acuerdo con información oficial de la Fiscalía de Quintana Roo, durante 2022 y 2023 se realizaron comparaciones genéticas que no permitieron identificar a Francisca.
Posteriormente, el 22 de noviembre de 2024, una nueva confronta con una muestra de sangre de su hija permitió obtener una coincidencia.
El resultado confirmó que los restos resguardados desde julio de 2020 correspondían a la joven desaparecida.
Los antecedentes del caso incluyen señalamientos sobre fallas en la identificación, problemas en el manejo de muestras genéticas y deficiencias en el seguimiento de las investigaciones.
En diciembre de 2024, la Fiscalía anunció la apertura de investigaciones contra servidores públicos de la administración anterior por posibles omisiones y negligencia.
Estas investigaciones dieron lugar a distintos procedimientos penales y administrativos.
La responsabilidad individual de cada exfuncionario deberá determinarse conforme a las pruebas presentadas en su respectivo proceso.
Exfuncionarios enfrentan procedimientos por el caso
El proceso cuya audiencia fue aplazada corresponde a las presuntas irregularidades cometidas por servidores públicos durante la investigación y la identificación de los restos de Francisca.
De acuerdo con los antecedentes publicados por medios locales, cuatro exfuncionarios han sido vinculados a proceso por hechos relacionados con el caso.
Los procedimientos buscan esclarecer si existieron omisiones que retrasaron la identificación del cuerpo y la notificación a sus familiares.
Uno de los antecedentes ocurrió en julio de 2026, cuando la exfiscal especializada en desaparición de personas, Rosa María Hernández, ofreció una disculpa pública a la familia.
El acto formó parte de un acuerdo judicial relacionado con el procedimiento que enfrentaba, el cual contempló obligaciones y medidas de reparación sujetas a cumplimiento.
La protesta del 28 de octubre se refiere a otro procedimiento pendiente contra un exfuncionario de la Fiscalía.
El caso también tiene un proceso por feminicidio
Las investigaciones sobre las omisiones de funcionarios son distintas del procedimiento penal relacionado con la desaparición y muerte de Francisca.
Ángel Conrado Salas Blanco, expareja de la joven, recibió una sentencia de 50 años de prisión por el delito de desaparición cometida por particulares.
Por separado, enfrenta un proceso por feminicidio.
En septiembre de 2026, después de nuevas protestas de la familia, se logró que avanzara la audiencia intermedia de este segundo procedimiento.
La autoridad judicial admitió las pruebas presentadas por las víctimas y el caso pasó a la etapa de juicio.
Es importante distinguir ambos asuntos: la audiencia suspendida el 28 de octubre corresponde a presuntas responsabilidades de exservidores públicos, no al juicio por feminicidio contra la expareja de Francisca.
Una madre que convirtió su búsqueda en una causa colectiva
Durante los años que buscó a su hija, María Dolores Patrón Pat se convirtió en una de las principales representantes de las familias de personas desaparecidas en Quintana Roo.
La activista impulsó la creación del colectivo Madres Buscadoras de Quintana Roo, organización que acompaña a familiares en búsquedas, denuncias y exigencias de atención institucional.
Después de conocer la identificación de Francisca, su lucha se concentró en obtener justicia por su muerte y esclarecer las fallas que impidieron localizarla oportunamente.
La madre ha denunciado el impacto emocional, económico y físico que el proceso ha tenido sobre su familia.
También ha recordado que Francisca dejó una hija pequeña, cuya vida se ha visto afectada por la pérdida de su madre y la prolongación de los procedimientos judiciales.
Para las familias del colectivo, el caso representa una exigencia más amplia: que las instituciones encargadas de buscar e identificar personas desaparecidas respondan por posibles errores y omisiones.
La siguiente audiencia será el 3 de noviembre
Tras el tercer aplazamiento, la nueva audiencia quedó programada para el martes 3 de noviembre a las 10:00 horas.
María Patrón adelantó que continuará manifestándose mientras no existan avances concretos en el procedimiento.
La familia espera que la próxima diligencia se celebre sin nuevos retrasos y permita continuar con la revisión de las pruebas y las responsabilidades atribuidas al exfuncionario investigado.
El caso Francisca Mariner mantiene abiertas preguntas sobre los protocolos de identificación forense, el manejo de muestras genéticas y la atención a las familias de personas desaparecidas.
Mientras esas responsabilidades se esclarecen, las madres buscadoras advierten que seguirán recurriendo a las manifestaciones públicas para exigir respuestas de las autoridades.




















































