La Fiscalía General de la República (FGR) mantiene abierta una investigación contra Carlos Torres Torres, exesposo de la gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, por su presunta participación en una red de tráfico de armas, narcotráfico y lavado de dinero, en la que también estaría involucrado su hermano, Luis Alfonso Torres Torres.

De acuerdo con una denuncia dada a conocer por N+ Focus, el expediente señala que Torres Torres habría recibido pagos mensuales de hasta 150 mil dólares por parte de Pedro Ariel Mendívil García, exdirector de Seguridad Pública en Mexicali, con el objetivo de permitir la operación del grupo criminal Los Rusos, una facción vinculada al Cártel de Sinaloa, en la región.
El caso cobró mayor relevancia política luego de que la propia gobernadora Marina del Pilar reconociera públicamente que tenía conocimiento previo de la investigación. Durante su conferencia matutina de este 21 de enero de 2026, en Tijuana, la mandataria estatal confirmó que el expediente no es nuevo.
“¿Si conocía esa denuncia? Todos la conocíamos. Ustedes también la conocían… se trata del mismo tema de aproximadamente hace un mes, mes y medio, donde salieron unos citatorios filtrados y demás que estuvieron en medios de comunicación”, señaló.
La gobernadora subrayó que la investigación se origina a partir de una denuncia anónima, como ya lo había expresado su exesposo, y sostuvo que la FGR tiene la obligación de dar cauce a cualquier señalamiento de este tipo. Reiteró su respaldo al actuar de la Fiscalía y llamó a que el proceso se conduzca con seriedad y responsabilidad.
“Pues la Fiscalía está haciendo su trabajo… confiamos en que se va a llevar a cabo una investigación seria, responsable, para esclarecer cualquier situación”, afirmó.
Por su parte, Carlos Torres Torres reconoció este miércoles la existencia de la investigación en su contra, pero buscó minimizar el alcance de las acusaciones al insistir en que se trata de una denuncia sin identificación del denunciante. En una carta dirigida a medios de comunicación, sostuvo que la indagatoria “no se trata de una investigación basada en hechos, sino de un procedimiento protocolario ante un dicho sin rostro”.
No obstante, el exfuncionario aseguró estar a disposición de las autoridades para esclarecer lo que calificó como “calumnias anónimas”, sin negar que la FGR mantiene abierta la carpeta de investigación.
Según los señalamientos contenidos en la denuncia, presentada ante la FGR en junio de 2025, Carlos Torres Torres es investigado por presuntos vínculos con tráfico de armas, narcotráfico, extorsión y lavado de dinero, mientras que su hermano, Luis Alfonso Torres, habría participado en el manejo de recursos de procedencia ilícita mediante empresas fachada.
El avance del caso coloca el tema en el centro del debate político en Baja California y abre un nuevo frente de atención para el gobierno estatal, en un contexto donde la exigencia de transparencia, deslinde institucional y resultados judiciales será clave para la credibilidad del proceso.



















































