Lo que comenzó como una serie de operativos en la comunidad de Limones ha escalado a los tribunales. Un juez de control dictó auto de vinculación a proceso contra 18 personas, detenidas tras una serie de cateos simultáneos que pretendían devolverle algo de orden al sur del estado. El detalle no es trivial: entre los procesados hay quienes no solo enfrentan cargos por posesión de sustancias, sino por presuntamente orquestar el caos en las vías de comunicación.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado (FGE), el grupo se divide en dos frentes jurídicos. Por un lado, 16 personas —en su mayoría mujeres— enfrentan cargos por lesiones dolosas, extorsión, daños y resistencia de particulares. Por el otro, dos individuos identificados como Geydi Esmeralda “N” y René “N” fueron procesados específicamente por narcomenudeo.
La narrativa oficial apunta a que Geydi Esmeralda “N” no solo guardaba dosis de estupefacientes, sino que era la presunta encargada de “animar” a los pobladores a bloquear la carretera federal 307 y a prenderle fuego a vehículos. Como si hiciera falta recordarlo, el tramo Chetumal-Felipe Carrillo Puerto es la arteria vital del estado, y cualquier interrupción ahí se siente desde Cancún hasta la frontera sur.
El ritmo de las investigaciones también arrojó datos curiosos, o más bien, reincidentes. Gerardo “N”, uno de los vinculados, ya tenía un proceso abierto por delitos contra la salud y se encontraba bajo prisión preventiva. No exactamente una sorpresa, pero sí un recordatorio de que las puertas giratorias del sistema judicial a veces se traban en el momento justo.
En cuanto al delito de ataque a las vías de comunicación, el juez estatal decidió “pasar la bolita”. Al tratarse de una carretera federal, el expediente fue remitido a las autoridades correspondientes para que la federación decida qué hacer con quienes detuvieron el flujo del estado.
Por ahora, los 18 permanecerán bajo la medida cautelar de prisión preventiva. El cierre de esta historia queda en suspenso, a la espera de que las etapas procesales definan si las pruebas son tan sólidas como el concreto de la carretera que, por ahora, fluye sin bloqueos.



















































