El reporte llegó temprano, antes de que el sol terminara de calentar el pavimento del fraccionamiento Villas del Mar, en la Región 248 de Cancún. Vecinos que iniciaban su jornada se toparon con una escena que, aunque lamentable, parece haberse vuelto parte del paisaje urbano: un hombre en situación de calle yacía sin vida en la vía pública. El contexto importa, sobre todo cuando la indiferencia social suele ser el primer diagnóstico antes de que llegue el médico legista.
De acuerdo con los primeros informes, el hallazgo ocurrió en las inmediaciones de la calle Girasoles. El cuerpo no presentaba huellas visibles de violencia, lo que inclina las primeras hipótesis hacia una muerte por causas naturales o complicaciones de salud derivadas de la vida en la intemperie. Como si hiciera falta recordarlo, el abandono sistemático suele tener este desenlace en las zonas habitacionales que crecen más rápido que sus servicios de asistencia social.
Elementos de la Policía Municipal acordonaron la zona para permitir que los peritos de la Fiscalía General del Estado realizaran el levantamiento del cuerpo. Hasta el momento, el hombre permanece en calidad de desconocido; no portaba identificaciones y los residentes de la zona solo lo ubicaban como alguien que solía pernoctar por el rumbo. La explicación oficial deja preguntas sobre la red de apoyo para personas vulnerables en una ciudad que brilla para el turismo, pero que a veces olvida mirar hacia sus propias banquetas.
El cuerpo fue trasladado al Servicio Médico Forense para la necropsia de ley, que determinará si fue un golpe de calor, una afección crónica o simplemente el desgaste de la vida en la calle lo que detuvo su camino. No es un dato menor que estos incidentes se repitan en zonas periféricas sin que existan protocolos preventivos claros para la población flotante en riesgo.
Por ahora, la calle Girasoles recupera su ritmo habitual, dejando atrás el recordatorio de una ausencia que nadie reclamó. Queda pendiente saber si alguien acudirá a identificarlo o si, como ocurre con demasiada frecuencia, terminará en una fosa común.




















































