La moneda cayó de cara para un ciclista esta mañana en las inmediaciones de la Supermanzana 202. En una ciudad donde el tráfico pesado y la fragilidad de las dos ruedas suelen ser una combinación fatal, el hombre logró sobrevivir tras ser arrollado por un camión de carga. El detalle no es trivial.
El incidente ocurrió sobre la avenida 20 de Noviembre, a la altura del fraccionamiento Costa Azul. Según los primeros reportes, el ciclista circulaba por la vialidad cuando fue impactado por la pesada unidad, quedando prácticamente debajo de la estructura del vehículo. La escena, que para cualquier testigo presagiaba lo peor, terminó en un traslado de emergencia hacia el Hospital General.
Como si hiciera falta recordarlo, la infraestructura vial de Cancún sigue siendo una asignatura pendiente para quienes no se mueven en cuatro ruedas. El “ritmo” de los choferes de carga, sumado a los puntos ciegos de las unidades, suele ser la explicación oficial que deja preguntas sobre la seguridad real en estas avenidas periféricas.
Elementos de Tránsito Municipal llegaron al sitio para realizar el deslinde de responsabilidades y asegurar el camión involucrado. Mientras tanto, el pronóstico del ciclista se mantiene bajo reserva, aunque el hecho de haber salido con vida del asfalto ya es, por sí mismo, la noticia del día.
Lo que sigue es el proceso administrativo para determinar si fue una imprudencia del pedalista o la falta de pericia del conductor. Sin embargo, la tensión abierta persiste: ¿cuántos “milagros” más necesita la ciudad para que la convivencia vial deje de ser un deporte de alto riesgo?





















































