La “fiebre” por el regional mexicano alcanzó su punto máximo este lunes en Cancún. En apenas dos horas, los ciudadanos agotaron los 17 mil 774 boletos disponibles para el concierto de la Banda MS, que marcará el cierre del Carnaval Cancún 2026 este martes 17 de febrero. El contexto importa, ya que desde la noche del domingo cientos de personas pernoctaron a las afueras del Estadio Beto Ávila para asegurar su lugar.
La entrega de pases, que inició formalmente a las 10:00 horas, concluyó alrededor del mediodía cuando las autoridades de Protección Civil colgaron el letrero de “agotado”. El detalle no es trivial: a pesar de que la alcaldesa Ana Paty Peralta advirtió que los boletos son gratuitos, intransferibles y cuentan con códigos QR infalsificables, la “maquinaria” de la reventa ya comenzó a operar en redes sociales con precios que alcanzan hasta los 1,800 pesos. No exactamente una sorpresa en un evento de esta magnitud.
Logística y restricciones
El operativo de seguridad ha sido estricto. Para evitar incidentes en un estadio que estará a reventar, se ha ratificado la prohibición de entrada a menores de 15 años, una medida de Protección Civil que busca evitar riesgos en la zona de cancha, donde no habrá sillas. La explicación oficial deja preguntas sobre cómo controlarán el acceso de quienes ya acampan frente a las puertas del recinto buscando la codiciada primera fila.
Lo que sigue
Tras el éxito de Bronco y María José en los días previos, la Banda MS se prepara para el gran final mañana a las 22:00 horas. La consecuencia real de este lleno absoluto es un reto mayúsculo para la Secretaría de Seguridad Ciudadana, que deberá gestionar a los miles de fans que se quedaron sin boleto y que, previsiblemente, intentarán acercarse al inmueble. Queda abierta la tensión sobre si el operativo “antireventa” será efectivo o si el mercado negro ganará la partida en el último minuto.




















































