Las postales de arena blanca que hacen famoso al Caribe Mexicano enfrentan una amenaza crítica. Un reciente reporte ha encendido las luces rojas en el sector turístico y ambiental: la pérdida acelerada de arenales debido a una “alta erosión costera” está poniendo en riesgo la estabilidad de las playas en Quintana Roo.
El avance del mar Según la información difundida este 11 de diciembre, la situación se ha vuelto visiblemente preocupante en diversos puntos del litoral. El fenómeno de erosión, agudizado por cambios en las corrientes y factores climáticos, está “comiéndose” metros vitales de playa, lo que no solo afecta la imagen turística, sino que debilita la barrera natural contra huracanes.
Impacto que preocupa Lo que llamó la atención de expertos y locales es la velocidad con la que se están modificando los arenales. Esta situación no pasó desapercibida para los prestadores de servicios turísticos, quienes dependen directamente de que las playas se mantengan en condiciones óptimas para los visitantes.
Aunque la erosión es un proceso natural, los reportes indican que los niveles actuales son inusualmente altos, obligando a monitorear zonas críticas en destinos clave como Cancún y la Riviera Maya. El caso seguirá generando atención en los próximos días, mientras las autoridades evalúan medidas urgentes de recuperación de playas.




















































