El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció su intención de realizar una visita oficial a Venezuela, aunque aclaró que aún no se ha definido la fecha exacta. “Visitaré Venezuela… no lo hemos decidido”, declaró desde la Casa Blanca ante medios de comunicación.

En paralelo, el mandatario confirmó que Washington reconoció formalmente a Delcy Rodríguez como presidenta encargada de Venezuela, tras la operación militar del 3 de enero que culminó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa.
Trump aseguró que la relación bilateral “es sólida” y destacó el nuevo acuerdo energético alcanzado entre ambos gobiernos. Según explicó, empresas petroleras estadounidenses retomarán operaciones en territorio venezolano bajo supervisión directa de Washington.
“Tenemos a nuestras grandes compañías petroleras yendo a Venezuela, van a sacar el petróleo y venderlo por mucho dinero”, afirmó el presidente.
Como parte del nuevo esquema, Estados Unidos emitió licencias para que Chevron, Eni, Repsol, BP y Shell reanuden plenamente sus actividades en el sector energético venezolano. Además, se permitirá la firma de nuevos contratos bajo regulación estadounidense.
El levantamiento parcial de sanciones —vigentes desde 2019— marca un giro significativo en la política de Washington hacia el país sudamericano. El control operativo y la refinación del crudo pesado venezolano estarán concentrados en refinerías del Golfo de México.
La decisión ocurre en un contexto de transición política en Venezuela y reconfiguración geopolítica regional, donde la energía vuelve a ser el eje central de la relación bilateral.





















































