La promesa de “no más impuestos” parece haberse desvanecido en el papel. El análisis del Paquete Fiscal 2026, entregado recientemente al Congreso del Estado, ha desatado una fuerte polémica al revelar la inclusión de nuevos gravámenes que contradicen directamente las declaraciones previas del gobernador Joaquín Díaz Mena.
Lo que llamó la atención de analistas y ciudadanos fue la discrepancia entre el discurso oficial del “Renacimiento Maya” —que prometía austeridad y protección a la economía familiar— y la letra chiquita del documento presupuestal. Según el reporte, se contempla la creación y regulación de nuevos impuestos, destacando ajustes que impactarían directamente, entre otros rubros, al impuesto sobre la nómina, un movimiento que el mandatario había negado públicamente en semanas anteriores.
El documento, que ya se encuentra en manos de la Comisión de Presupuesto, ha generado conversación inmediata. Mientras el discurso oficial del Ejecutivo estatal, emitido durante la entrega del paquete el pasado 26 de noviembre, aseguraba que este presupuesto estaba “hecho con la voz del pueblo”, la realidad técnica sugiere una carga fiscal adicional que no estaba en el radar de los contribuyentes.
Esta situación no pasó desapercibida para la oposición y sectores empresariales, quienes advierten que crear conceptos de cobro donde antes no existían representa un “golpe a la confianza”. El caso seguirá generando atención en los próximos días, a medida que los diputados desglosen cada partida y se confirme el impacto real en los bolsillos de los yucatecos para el próximo año.



















































