Mientras los turistas buscaban tortugas, las autoridades buscaban otra cosa, y la encontraron. En un operativo que confirma que la vigilancia en la zona costera no es solo para la foto, elementos de seguridad detuvieron a dos presuntos distribuidores de droga en la delegación de Akumal. El contexto importa: Tulum sigue bajo la lupa y cada detención cuenta en la estrategia de “limpieza” de las zonas turísticas.
El operativo (lo que sí pasó)
La detención no fue casualidad. Ocurrió durante los recorridos de vigilancia que mantienen las fuerzas del orden en este destino, que suele ser tranquilo pero no ajeno a la dinámica del narcomenudeo. Según el reporte preliminar, los oficiales detectaron a los dos sujetos en actitud sospechosa —ese término técnico que suele significar que intentaron huir o esconder algo al ver la patrulla—.
Tras la revisión de rigor, la suerte se les acabó. Se les aseguraron diversas dosis de estupefacientes (cuya cantidad exacta y tipo se integrarán a la carpeta de investigación, aunque la “tiendita” móvil quedó deshabilitada).
¿Por qué importa esto?
No es un dato menor. Akumal ha intentado mantenerse al margen de la violencia de alto impacto que a veces sacude a Tulum, y estos operativos buscan precisamente eso: cortar la cadena de suministro antes de que el problema escale.
Los dos detenidos, cuyos nombres se mantienen bajo reserva para no entorpecer el debido proceso, fueron trasladados y puestos a disposición de la Fiscalía General del Estado (FGE), donde se definirá su situación jurídica en las próximas horas.
Lo que sigue
La autoridad ministerial tiene ahora el reloj en contra para armar el caso y evitar que salgan por la famosa “puerta giratoria”. Mientras tanto, en Akumal la señal es clara: la venta al menudeo no tiene pase VIP.




















































