Mientras en gran parte del país las calles se llenaban de tablas rítmicas y adelitas, en Cancún se vivió un escenario muy diferente este jueves. En una decisión que ha generado conversación entre los habitantes, las autoridades del Ayuntamiento de Benito Juárez optaron por romper con la costumbre y no realizar el tradicional desfile deportivo-cívico del 115 aniversario de la Revolución Mexicana.
Lo que llamó la atención de la ciudadanía no fue el evento en sí, sino la razón detrás de la cancelación: priorizar la movilidad. Según la información oficial, se determinó suspender el recorrido para evitar el cierre de vialidades principales en un día laboral, buscando no estrangular aún más el complicado tráfico de la ciudad.
Una ceremonia “exprés” y sin tráfico
En lugar de las largas columnas de estudiantes y deportistas bajo el sol, el gobierno municipal llevó a cabo únicamente una Ceremonia Cívica oficial. El evento tuvo lugar en la Plaza de la Reforma, frente al Palacio Municipal, encabezado por funcionarios locales y fuerzas de seguridad, quienes cumplieron con los honores a la bandera de manera protocolaria y breve.
Esta medida, aunque decepcionó a quienes esperaban ver el folklore revolucionario, fue recibida con alivio por miles de automovilistas y trabajadores que temían quedar atrapados en los habituales embotellamientos que provocan estos eventos en el centro de la ciudad.
El saldo del día
La jornada transcurrió con “saldo blanco” y sin las interrupciones viales habituales de esta fecha. Sin embargo, la decisión marca un precedente en la administración local sobre cómo equilibrar las tradiciones cívicas con la urgencia de mantener fluida la dinámica urbana de un polo turístico como Cancún.
El caso seguirá generando atención, pues queda la duda de si esta medida será permanente para futuros festejos patrios o si el desfile regresará a las avenidas en 2026.




















































