El motor económico del sur del estado se ha puesto en marcha. Este lunes 5 de enero, la zona cañera de Quintana Roo inició oficialmente las actividades de la Zafra 2025-2026. Con el proceso de quema de la “vara dulce” en diversas parcelas de la Ribera del Río Hondo, los productores marcan el comienzo de un ciclo que busca dejar atrás la crisis del año pasado y alcanzar una meta de producción de un millón 150 mil toneladas de caña.
De acuerdo con el calendario establecido por el Comité de Producción y Calidad Cañera del Ingenio San Rafael de Pucté, las labores se realizarán de forma escalonada. Tras el inicio de las quemas hoy, se espera que el corte de la caña comience entre el 6 y 7 de enero, seguido por pruebas de molienda los días 8 y 9, para arrancar formalmente con la producción industrial el próximo 10 de enero.
Mano de obra y logística
Para este ciclo, los líderes cañeros confirmaron la contratación de aproximadamente 1,600 cortadores, una cifra superior a la de años anteriores, que se complementará con la fuerza laboral local. Benjamín Gutiérrez Reyes, presidente de la Confederación Nacional de Productores Rurales (CNPR), destacó que el avance en los preparativos de maquinaria y galeras para los trabajadores supera ya el 90%.
Un ciclo de grandes desafíos
A pesar del entusiasmo por el arranque, el sector enfrenta un panorama complejo. Los productores lidian con las secuelas de plagas como la cochinilla y el hongo Fusarium, que afectaron severamente el rendimiento en el periodo anterior. Además, el precio de la preliquidación se ha fijado en 14,000 pesos por tonelada de azúcar, una cifra menor a la del ciclo pasado, lo que obliga a los cañeros a extremar la eficiencia en el campo.
“Esta es una zafra de retos; el campo se tiene que vigilar muy bien para no dejar caña tirada”, señaló Gutiérrez Reyes, haciendo eco del sentir de los más de dos mil productores que dependen directamente de esta actividad.
La temporada de cosecha está programada para concluir el 30 de mayo, siempre y cuando las condiciones climáticas y el ritmo de corte permitan cumplir con el calendario establecido para este “gigante dulce” del sur quintanarroense.




















































