Las tres principales discográficas globales Universal Music Group, Sony Music Entertainment y Warner Music Group han firmado acuerdos inéditos con la startup Klay, según anunció esta semana la publicación especializada.
El objetivo: desarrollar una plataforma de streaming musical impulsada por inteligencia artificial que permitirá a los usuarios “rehacer” canciones en diferentes estilos, basándose en los catálogos licenciados por las majors.
Klay ha adquirido licencias de miles de canciones exitosas para entrenar un gran modelo de lenguaje musical, lo que representa una integración directa entre la industria musical tradicional y tecnologías de IA.
La plataforma ofrecería características similares a otros servicios de streaming, pero con una capa de “creación” por parte del usuario, que podría alterar género, ritmo, instrumento o estilo de la canción base.
Este acuerdo marca una evolución significativa en la industria: las majors no solo como licenciatarias tradicionales, sino como colaboradoras en la innovación tecnológica. En un entorno donde el streaming convencional enfrenta saturación y búsqueda de nuevos modelos de monetización, esta iniciativa se presenta como una apuesta hacia la interactividad y personalización.
Dato clave: las tres grandes del mercado mundial de la música han confiado en una startup emergente para co-desarrollar un servicio disruptivo apoyado en IA.
Desde el punto de vista social y cultural, este movimiento puede cambiar cómo los oyentes interactúan con la música; ya no solo como receptores pasivos, sino como participantes activos en la creación sonora. Al mismo tiempo, plantea nuevos desafíos en derechos de autor, regalías y el papel de los artistas frente a la tecnología.
Información dudosa o pendiente de confirmación:
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No se han detallado públicamente los términos económicos del acuerdo entre Klay y las discográficas.
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Tampoco se ha divulgado un cronograma oficial de lanzamiento de la plataforma ni su alcance geográfico inicial.
La industria se encuentra en la antesala de un cambio que podría redefinir el modelo de streaming musical. Y aunque aún hay incógnitas, el pacto entre las majors y Klay ya ha activado una mirada renovada hacia la combinación de música + IA. Esto seguirá desarrollándose conforme se revelen más detalles sobre la tecnología, monetización y regulación del nuevo servicio.




















































