El exfuncionario federal Simon Levy, quien participó en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador y ahora es crítico de la administración anterior, publicó en redes sociales que Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, sería un testigo clave en el proceso judicial que enfrenta el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moro, en Estados Unidos, por cargos que incluyen conspiración en narcoterrorismo, según versiones difundidas en medios nacionales.
Levy indicó que la audiencia programada para este 9 de enero de 2026 en una corte federal de Chicago fue pospuesta por la jueza Sharon Johnson Coleman y reprogramada para el 10 de julio de 2026, en el marco de causas relacionadas con Ovidio Guzmán. En el contexto del proceso, Levy dijo que tanto Ovidio como su hermano Joaquín Guzmán López sustentarían acusaciones contra el mandatario venezolano, pero esta versión no ha sido confirmada por fuentes judiciales o por las autoridades estadounidenses.
La reprogramación de la audiencia fue reportada también por medios informativos independientes, que informaron que el cambio de fecha responde a procedimientos internos en el expediente de Guzmán, que ya había alcanzado un acuerdo de culpabilidad con la justicia estadounidense y en el que se pactó que colaboraría con las autoridades proporcionando información a su debido tiempo.
En su publicación, Levy mencionó además a diversas figuras públicas que, según él, podrían ser señaladas por Guzmán durante el juicio como posibles facilitadores de actividades del crimen organizado. Entre los nombres citados se encuentran Rafael Marín Mollinedo, actual director general de Aduanas; Audomaro Martínez; Luis Cresencio Sandoval; José Rafael Ojeda Durán; Adán Augusto López; y Andrés Manuel López Beltrán, aunque ninguno de ellos ha emitido una postura oficial respecto a estas versiones.
Hasta este momento, las autoridades judiciales de Estados Unidos no han dado a conocer públicamente que Ovidio Guzmán sea un testigo formal en el caso contra Maduro ni han detallado qué testimonios, en su caso, podrían figurar en procedimientos relacionados con el mandatario venezolano. Por su parte, las fiscalías estadounidenses han mantenido discreción sobre las diligencias y el contenido de acuerdos de cooperación o testimonio bajo protección, cuando existen, por tratarse de procesos delicados y sujetos a confidencialidad legal.
El caso de Ovidio Guzmán ha seguido agendas separadas en audiencias previas: después de ser extraditado a Estados Unidos en 2023, se declaró culpable de cargos relacionados con narcotráfico ante una corte en Chicago y su cooperación con las autoridades forma parte de los términos de su acuerdo de culpabilidad, que incluye la obligación de proporcionar información “completa y veraz” cuando sea requerida por las fiscalías federales, aunque la participación en casos ajenos, como el de Maduro, no ha sido oficialmente detallada.




















































