El empresario Ricardo Salinas Pliego comenzó a pagar su deuda fiscal al Servicio de Administración Tributaria (SAT) mediante un esquema de pagos en parcialidades, luego de resoluciones judiciales que confirmaron la obligación de empresas de Grupo Salinas de cubrir adeudos pendientes.
De acuerdo con autoridades fiscales, el proceso de pago ya se encuentra en marcha y los recursos han comenzado a ingresar a la Tesorería de la Federación, bajo un esquema que permite distribuir el monto total en pagos sucesivos. En términos coloquiales, se trata de “abonos chiquitos”, aunque con respaldo legal y administrativo.
Cómo se pagará la deuda
El SAT precisó que el esquema contempla la liquidación total del adeudo mediante parcialidades, conforme a lo establecido en la normativa fiscal vigente y en apego a las resoluciones judiciales que pusieron fin a los litigios promovidos por las empresas del conglomerado.
El monto final a cubrir fue determinado tras ajustes legales y la aplicación de beneficios fiscales previstos en la ley, aunque la autoridad no detalló públicamente el calendario ni el número de pagos acordados.
No es un perdón ni una condonación. Se trata de un mecanismo previsto en el Código Fiscal de la Federación, que permite a los contribuyentes cumplir con sus obligaciones mediante pagos periódicos, siempre que exista una resolución firme y un acuerdo formal con la autoridad.
El origen del adeudo
La deuda fiscal de Grupo Salinas se originó en litigios fiscales de largo plazo, los cuales derivaron en resoluciones judiciales adversas para las empresas del grupo. Dichas decisiones confirmaron la validez de los créditos fiscales reclamados por el SAT.
Tras agotarse las instancias legales, el conglomerado inició el procedimiento correspondiente para regularizar su situación fiscal, optando por el esquema de pagos en parcialidades.
Un proceso bajo supervisión fiscal
Las autoridades señalaron que el cumplimiento del acuerdo se realiza bajo supervisión del SAT, conforme a los procedimientos establecidos, y que los pagos continuarán hasta cubrir el monto total del adeudo.
El caso ha vuelto a colocar en el debate público el uso de esquemas de pago diferido para grandes contribuyentes, una figura legal que, aunque común en la legislación fiscal, suele generar atención cuando involucra a grupos empresariales de alto perfil.




















































