En un estado donde hasta hace algunos años la mayoría de los diagnósticos de cáncer infantil obligaban a las familias a salir en busca de tratamiento, el panorama ha dado un giro significativo. Actualmente, más del 75% de niñas, niños y adolescentes con cáncer ya pueden recibir atención médica dentro de Quintana Roo, un avance que redefine el acceso a la salud en la entidad. El detalle no es trivial, pues durante años esta cifra apenas alcanzaba el 25%.
Este cambio ha sido posible en gran parte gracias al trabajo sostenido de la Fundación Aitana, organización que actualmente brinda apoyo a 298 pacientes oncológicos en el estado. En sus 14 años de operación, la fundación ha invertido más de 30 millones de pesos en tratamientos médicos, contribuyendo a que más de 80 menores hayan logrado superar la enfermedad.
La presidenta de la Fundación Aitana, Yusi Dzib, destacó que Quintana Roo se ha convertido incluso en un punto de referencia regional, al grado que estados como Campeche y Tabasco envían a sus pacientes para recibir atención médica especializada. Este fenómeno confirma un fortalecimiento progresivo de la infraestructura y el acompañamiento integral a los pacientes pediátricos.
Como parte de sus iniciativas de apoyo, la organización anunció la primera edición de la carrera con causa “Kilómetros de Luz”, que se realizará el próximo 7 de marzo a las 19:00 horas en el malecón de Puerto Morelos. El evento será participativo, no competitivo, y busca reunir al menos a 200 personas que, al finalizar el recorrido, encenderán velas para formar un lazo humano en solidaridad con los menores que enfrentan la enfermedad.
Además del respaldo médico, la fundación opera el albergue Casa Aitana, donde se ofrece hospedaje gratuito a pacientes y un familiar durante el tratamiento. Hasta el momento, se han registrado 210 niños atendidos, 16 familias hospedadas y más de 228 intervenciones psicológicas, reflejando un enfoque integral que abarca tanto la atención médica como el acompañamiento emocional.
El costo de inscripción a la carrera es de 300 pesos e incluye playera, medalla, hidratación y una vela simbólica para la ceremonia final. Los registros se realizan a través de los canales oficiales de la fundación, que también mantiene abierta la invitación a empresas y ciudadanos para sumarse mediante donaciones o participación directa.
El avance en la capacidad de tratamiento marca un punto de inflexión para Quintana Roo, donde el cáncer infantil ya no representa necesariamente una sentencia de traslado forzado a otros estados. Sin embargo, el desafío continúa, ya que el acceso a medicamentos oncológicos y tratamientos especializados sigue dependiendo en gran medida del respaldo social y de organizaciones civiles que han convertido la solidaridad en una herramienta de supervivencia.



















































