La académica de la Universidad Autónoma de Quintana Roo, Boni Lucía Campos Cámara, advirtió que la entidad enfrenta una crisis en materia turística y ambiental, por lo que es necesario aplicar los planes estratégicos de ordenamiento territorial y escuchar a la academia para lograr un desarrollo sostenible.
Ante los desafíos actuales del sector turístico en Quintana Roo, la catedrática Boni Lucía Campos Cámara, especialista en desarrollo territorial y turismo de la Universidad Autónoma de Quintana Roo (UQROO), señaló que es urgente retomar los planes estratégicos y programas de gestión ambiental ya diseñados para atender la crisis que vive el estado.
Durante su intervención en un foro académico, Campos Cámara subrayó que la universidad cuenta con amplia investigación sobre la actividad turística en zonas altamente vulnerables, y destacó que existen ordenamientos territoriales y planes estratégicos de la Costa Maya que podrían servir como guía para una reestructuración del modelo turístico actual.
“Si bien hemos aprovechado la posición geoestratégica de Quintana Roo con el Caribe, también hay que cuidarlo. Estamos sujetos a los efectos de ciclones, huracanes y a problemas de inseguridad. Lo que hace falta es aplicar los planes de desarrollo territorial y de gestión”, puntualizó.
La especialista consideró que las universidades deben tener un papel activo en la implementación y seguimiento de esos programas, en coordinación con los organismos estatales y federales encargados de aplicar las políticas públicas en materia turística y ambiental.
Campos Cámara alertó que los espacios con alto potencial turístico continúan siendo mercantilizados, lo que genera impactos negativos en el entorno y en las comunidades locales. “El turismo genera empleo y debe generar bienestar social, pero también deben impulsarse sectores como la pesca, la acuacultura y el ecoturismo, que tienen menor impacto ambiental”, agregó.
Asimismo, reconoció la existencia de proyectos comunitarios exitosos, como el de Maya Ka’an, que buscan promover el desarrollo económico en comunidades rurales de manera sostenible y con participación ciudadana.
El sector turístico representa cerca del 85% de la economía de Quintana Roo, pero enfrenta retos crecientes relacionados con la degradación ambiental, la inseguridad y la sobreexplotación territorial. Diversos especialistas han advertido que el crecimiento desordenado en zonas como Tulum, Bacalar y la Costa Maya podría comprometer la sostenibilidad del modelo turístico del estado en los próximos años.




















































