La construcción del Puente Vehicular Nichupté, la obra de infraestructura más grande en la historia de Cancún, ha entrado en su fase final al reportar un avance general del 90%, según informaron autoridades estatales.
El proyecto, que busca transformar la movilidad entre el centro de la ciudad y la Zona Hotelera, se perfila para ser inaugurado en las próximas semanas, cumpliendo con los plazos previstos para finales de 2025.
Esta nueva vialidad, de 8.8 kilómetros de longitud, cruza el sistema lagunar Nichupté. Su objetivo principal es aliviar la congestión histórica del Bulevar Kukulcán, que hasta ahora funciona como la única arteria principal de acceso a la zona turística, y servirá como una ruta de evacuación vital en caso de huracanes.
La gobernadora de Quintana Roo, Mara Lezama Espinosa, ha supervisado los trabajos y confirmado que la obra, a cargo de la empresa Ingenieros Civiles Asociados (ICA), avanza según lo programado.
El 90% de avance incluye la finalización de las estructuras principales en los entronques del Bulevar Colosio y gran parte de la zona terrestre. Los trabajos actuales se concentran en los últimos tramos sobre la laguna y en las rampas de acceso en el kilómetro 13 de la Zona Hotelera.
Además de tres carriles vehiculares (uno de ellos reversible para gestionar el flujo en horas pico), el puente contará con una ciclovía y andadores peatonales, promoviendo una movilidad integral.
Las autoridades han reiterado que este puente será de acceso gratuito, financiado como un proyecto de inversión pública federal, desmintiendo especulaciones sobre un posible peaje. Se espera que la obra beneficie tanto a los más de 20 millones de turistas que visitan el destino anualmente como a los miles de trabajadores que se trasladan a la Zona Hotelera.



















































