El Senado de la República presentó una iniciativa para expedir un nuevo Reglamento interno con el objetivo de actualizar las normas que rigen su funcionamiento y armonizarlas con los avances constitucionales en materia de igualdad y paridad de género.
La propuesta, encabezada por la presidenta de la Mesa Directiva, Laura Itzel Castillo Juárez, plantea incorporar de manera explícita el principio de paridad, el uso de lenguaje incluyente y una regulación más clara de las prácticas parlamentarias que orientan los trabajos legislativos.
Durante la presentación de la iniciativa se explicó que el proyecto conserva la estructura general del reglamento vigente, pero introduce ajustes orientados a adecuarlo a la realidad institucional y social actual. Entre los cambios destaca la adopción de lenguaje con perspectiva de género en los documentos normativos, con el fin de reflejar la participación de mujeres y hombres en el Poder Legislativo.
La actualización del reglamento se sustenta, de acuerdo con lo expuesto, en el principio de progresividad establecido en la Constitución, que obliga a las instituciones públicas a ampliar y fortalecer los derechos ya reconocidos, así como a adecuar sus normas internas a dicho mandato.
La paridad de género es actualmente un principio constitucional en el Senado, vigente desde las reformas aprobadas en 2019. En este contexto, la Cámara Alta cuenta hoy con una integración equilibrada de 128 legisladores, 64 mujeres y 64 hombres, lo que ha sido considerado un avance en la representación política.
Este criterio también se ha reflejado en la integración de la Mesa Directiva, que en distintos periodos ha contado con una participación mayoritaria de mujeres, como parte de la aplicación del marco constitucional en los órganos de dirección parlamentaria.
El proyecto de nuevo Reglamento también busca dar certeza jurídica a prácticas parlamentarias que hasta ahora se han definido mediante acuerdos internos. Estas prácticas influyen directamente en la conducción de los debates, la organización de los trabajos legislativos y la toma de decisiones dentro de los órganos de gobierno del Senado.
Además, la iniciativa propone que la paridad y la equidad de género se establezcan como criterios obligatorios en la integración de los grupos parlamentarios y de todos los órganos internos de la Cámara, con el propósito de garantizar una participación equilibrada en su estructura organizativa.
La propuesta fue presentada durante una sesión de la Comisión Permanente y cuenta con el respaldo de las senadoras Martha Lucía Mícher Camarena y Simey Olvera Bautista. Entre los planteamientos centrales se incluye que, en su normativa interna, el Senado adopte formalmente la denominación de Cámara de Senadoras y Senadores.
Con esta iniciativa, el Senado busca actualizar su marco normativo interno y alinearlo con los principios constitucionales de igualdad, paridad y pluralidad que rigen la vida democrática del país.




















































