Si pensabas ir a la playa este fin de semana, te encontrarás con un panorama mucho más limpio. El Gobierno del Estado confirmó una cifra que impresiona y preocupa a la vez: en lo que va del año, se han retirado más de 33 toneladas de residuos sólidos de las costas yucatecas.
Este esfuerzo titánico forma parte del esquema de saneamiento ambiental que busca proteger uno de los tesoros más grandes de Yucatán: sus playas y manglares. Las brigadas de limpieza han trabajado a marchas forzadas para eliminar plásticos, vidrios y desechos que no solo afean el paisaje, sino que ponen en riesgo a la fauna marina, incluidas las tortugas que anidan en la región.
“Es un respiro para el ecosistema”, indicaron autoridades ambientales. Sin embargo, la situación no pasó desapercibida para los grupos ecologistas, quienes recuerdan que la limpieza es solo una parte de la solución; la otra es dejar de tirar basura.
Estas acciones refuerzan el compromiso de mantener a Yucatán como un destino turístico de primer nivel, pero también lanzan una llamada de atención urgente a locales y visitantes: la playa no es basurero.



















































