n un movimiento judicial que ha sacudido los cimientos del Cártel de Sinaloa, Ovidio Guzmán López, alias “El Ratón”, se declaró oficialmente culpable de cargos federales por narcotráfico en una corte de Estados Unidos. La información, confirmada por fuentes internacionales y documentos de la corte, marca un hito en la persecución contra los herederos de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Lo que llamó la atención de analistas y autoridades fue la decisión estratégica de Ovidio: admitir su responsabilidad para evitar ir a un juicio que muy probablemente habría terminado en una condena de cadena perpetua obligatoria. El hijo menor de “El Chapo” compareció ante la jueza Sharon Johnson Coleman en el Distrito Norte de Illinois, donde aceptó su culpabilidad en cuatro cargos clave, incluyendo tráfico de drogas (cocaína, heroína, metanfetaminas y fentanilo), lavado de dinero y posesión de armas de fuego.
Según datos que generaron conversación en la esfera judicial, el acuerdo de culpabilidad no fue gratuito. Además de aceptar los cargos, trascendió que Ovidio Guzmán acordó entregar 80 millones de dólares al gobierno estadounidense, una cifra que refleja la magnitud de las operaciones ilícitas que lideraba bajo la facción de “Los Chapitos”.
Una situación que no pasó desapercibida fue el cambio de postura de la defensa. Inicialmente, tras su extradición en septiembre de 2023, “El Ratón” se había declarado inocente. Sin embargo, la contundencia de la evidencia presentada por los fiscales estadounidenses parece haber forzado este giro. Al aceptar estos cargos, se desestimaron otros que pesaban en su contra, aunque la sentencia final —que podría ser dictada en los próximos meses— aún pende de un hilo y dependerá de la cooperación continua que pueda ofrecer.
El caso seguirá generando atención en los próximos días, especialmente por el impacto que esta confesión podría tener sobre otros líderes del cártel y la estructura operativa de la organización en México.




















































