La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó este miércoles que el gobierno de México podría fungir como mediador entre Cuba y Estados Unidos para contribuir a una solución a las diferencias entre ambos países, en un contexto de renovadas tensiones diplomáticas y mayor presión por parte de Washington hacia la isla.
Al referirse al tema, la mandataria señaló que México mantiene una política exterior basada en el diálogo y la no intervención, y que, en caso de ser requerido, su administración estaría dispuesta a facilitar acercamientos entre ambas partes.
El pronunciamiento ocurre luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instara el pasado domingo al gobierno cubano a “alcanzar un acuerdo”, al tiempo que advirtió sobre posibles consecuencias, aunque sin detallar a qué tipo de medidas se refería.
Las declaraciones de Trump se suman a un ambiente de fricción entre Washington y La Habana, marcado por el endurecimiento del discurso estadounidense y por la persistencia de desacuerdos en materia política y económica.
Hasta el momento, el gobierno cubano no ha emitido una respuesta oficial sobre la propuesta de mediación planteada por México ni sobre los señalamientos del mandatario estadounidense.
México ha sostenido históricamente relaciones diplomáticas continuas con Cuba y, en distintos momentos, ha defendido el uso del diálogo como vía para resolver controversias internacionales.




















































