En un giro sin precedentes para la geopolítica latinoamericana, Nicolás Maduro Moros comparece este lunes 5 de enero de 2026 ante una corte federal de Manhattan. El exmandatario venezolano enfrenta cargos por narcoterrorismo, corrupción y tráfico de armas, luego de ser capturado en Caracas por fuerzas especiales estadounidenses durante el pasado fin de semana.
La comparecencia, programada para la tarde de este lunes, marca el inicio de un proceso judicial histórico. Maduro, quien fue trasladado a territorio estadounidense tras una operación militar de extracción, se presenta ante el juez federal Alvin Hellerstein junto a su esposa, Cilia Flores, quien también enfrenta cargos penales.
Venezuela bajo mando interino
Mientras el proceso judicial inicia en Estados Unidos, en Caracas la estructura de poder ha comenzado a reorganizarse. El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y las Fuerzas Armadas han reconocido a Delcy Rodríguez como Presidenta Encargada de Venezuela.
Rodríguez ha hecho un llamado a la “calma nacional” y ha propuesto una agenda de cooperación con la administración de Donald Trump para estabilizar la economía y el flujo petrolero. Sin embargo, la incertidumbre persiste en las calles de las principales ciudades venezolanas, donde se reportan tanto celebraciones como focos de tensión política.
México condena la intervención
La reacción internacional no se ha hecho esperar, y México ha fijado una postura clara. Durante su conferencia matutina de este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum condenó la intervención militar extranjera en Venezuela.
“La intervención no trae democracia a los pueblos; México mantiene su postura de respeto a la soberanía y la autodeterminación”, señaló la mandataria mexicana.
Sheinbaum subrayó que, aunque se mantiene la coordinación diplomática con Washington, el gobierno de México no respalda el uso de la fuerza para la remoción de líderes extranjeros.
El impacto global
El Consejo de Seguridad de la ONU mantiene una sesión de urgencia para analizar las implicaciones legales del operativo de captura, mientras que potencias como China e Irán han calificado el hecho como una violación al derecho internacional. En los mercados financieros, el precio del petróleo ha mostrado una alta volatilidad ante la expectativa de una reestructuración total de la industria energética venezolana.




















































