En un operativo que ha sacudido la tranquilidad del sureste mexicano, fuerzas federales y estatales asestaron un duro golpe al narcotráfico al incautar un cargamento masivo de drogas valuado en 69 millones de pesos. Lo que parecía ser un camión de carga convencional transitando por la carretera Mérida-Campeche, terminó convirtiéndose en la escena de uno de los decomisos más importantes del año en la región.
Lo que llamó la atención de las autoridades en el retén de seguridad —ubicado en el acceso a la capital yucateca— fue la actitud evasiva y las inconsistencias en la documentación presentada por el conductor. Según los reportes oficiales, el vehículo pesado había recorrido medio país: provenía de Jalisco y tenía como destino final el estado de Quintana Roo, con una “escala técnica” en Yucatán que fue frustrada por la pericia de los agentes.
El hallazgo se confirmó gracias a la intervención de binomios caninos (K-9) de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), quienes marcaron positivo en la zona de carga. Al inspeccionar a fondo, los uniformados descubrieron 500 kilogramos de sustancias ilícitas, entre las que se identificaron mariguana, cristal y crack, ocultas estratégicamente para burlar la vigilancia carretera.
En el lugar fueron detenidos de inmediato dos hombres: José Juan “N”, de 26 años, originario de Puebla, y Luis Enrique “N”, de 45 años, del Estado de México. Ambos fueron puestos a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR) junto con la unidad y el cargamento. Este operativo conjunto, en el que participaron SEDENA, Guardia Nacional y SEMAR, reafirma la vigilancia extrema en el “blindaje” de la península.
El caso seguirá generando atención en los próximos días, ya que las investigaciones buscarán determinar a qué cartel pertenecía la mercancía que pretendía inundar las zonas turísticas del Caribe mexicano.




















































