Un ataque armado directo contra el Centro Penitenciario de Ixtapa, en Puerto Vallarta, derivó en la fuga de 23 personas privadas de la libertad, confirmó la Secretaría de Seguridad Pública de Jalisco. El incidente, ocurrido el 22 de febrero de 2026, dejó además un custodio muerto y obligó a la activación de operativos de búsqueda a nivel nacional.

El contexto no es menor. De acuerdo con autoridades estatales, un grupo armado irrumpió en el penal utilizando un vehículo para derribar uno de los accesos principales, lo que permitió la evasión de los internos en medio de disturbios y enfrentamientos dentro del centro penitenciario.
El secretario de Seguridad Pública de Jalisco, Juan Pablo Hernández, confirmó que tras el pase de lista se detectó la ausencia de 23 internos, por lo que se emitieron alertamientos a distintas entidades federativas con el objetivo de lograr su recaptura. Además, el funcionario informó que personal penitenciario intentó repeler la agresión, pero uno de los custodios perdió la vida durante el ataque.
Operativo para recuperar el control
Tras los hechos, se desplegaron refuerzos de la policía estatal y personal especializado desde la zona metropolitana de Guadalajara y Puerto Vallarta para restablecer el orden dentro del penal. Las autoridades indicaron que la situación quedó bajo control tras el operativo interno y que organismos de derechos humanos permanecen supervisando las condiciones en el centro penitenciario.
La explicación oficial deja preguntas importantes sobre la vulnerabilidad de la infraestructura penitenciaria frente a ataques externos, especialmente en un contexto de violencia criminal intensificada en el estado.
Contexto nacional de violencia
La fuga se produjo en medio de una escalada de violencia en Jalisco tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, lo que detonó bloqueos, enfrentamientos armados y ataques a infraestructura en diversas regiones del país.
No es un dato menor que este tipo de eventos evidencien la capacidad operativa de grupos criminales para ejecutar acciones coordinadas contra instalaciones estratégicas del Estado.
Lo que sigue
Las autoridades mantienen operativos activos en distintos estados para localizar a los prófugos. Mientras tanto, la Fiscalía continúa las investigaciones para determinar responsabilidades y el alcance real de la red criminal involucrada.
La fuga de Ixtapa representa uno de los incidentes penitenciarios más graves registrados recientemente en México y reabre el debate sobre la seguridad en los centros de reclusión del país.


















































