El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó que su gobierno ordenó un ataque militar en la madrugada del 3 de enero contra objetivos en Caracas, operación que derivó en la captura del mandatario venezolano Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, un hecho que ha encendido las alertas internacionales por el uso de la fuerza contra un Estado soberano y sus posibles consecuencias para la estabilidad regional.
Desde su residencia en Mar-a-Lago, Florida, Trump reconoció públicamente que la acción fue ordenada desde la Casa Blanca, asegurando que se trató de una operación planificada con antelación. El mandatario adelantó que este sábado ofrecerá una conferencia de prensa para explicar el marco legal del operativo y los pasos que seguirá su administración.
Explosiones y operaciones militares sacuden la capital venezolana
El operativo se registró alrededor de las 02:00 horas, tiempo local, cuando se reportaron fuertes explosiones y sobrevuelos de aeronaves militares en distintos puntos de Caracas. Videos difundidos en redes sociales y material recabado por agencias internacionales mostraron columnas de humo, apagones generalizados y helicópteros militares sobrevolando la ciudad durante la madrugada.
Reportes de medios locales y testimonios de residentes indican que instalaciones militares como La Carlota y Fuerte Tiuna habrían sido alcanzadas. Habitantes de diversas zonas describieron momentos de pánico, confusión y miedo, mientras se escuchaban detonaciones repetidas y ráfagas de disparos.
Venezuela denuncia agresión militar; región expresa preocupación
El Gobierno de Venezuela calificó los hechos como una “gravísima agresión militar” y una violación directa a su soberanía, denunciando ataques en áreas civiles y militares de los estados Miranda, Aragua, La Guaira y Caracas, además de ordenar el despliegue del comando de defensa integral de la nación.
La situación generó reacciones inmediatas en la región. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, expresó su profunda preocupación por la escalada de violencia y advirtió sobre los riesgos de desestabilización en América Latina.
Contexto: tensiones previas y un régimen señalado por autoritarismo

El ataque ocurre en un contexto de tensiones crecientes entre Washington y Caracas, marcado por sanciones económicas, acusaciones de violaciones a los derechos humanos y señalamientos internacionales sobre el carácter autoritario del gobierno de Nicolás Maduro, cuya legitimidad ha sido cuestionada por amplios sectores de la comunidad internacional.
En días previos, Trump había anunciado el despliegue de fuerzas navales estadounidenses en el Caribe y afirmó que el gobierno venezolano estaba vinculado a actividades ilícitas, incluyendo el narcotráfico. Sin embargo, hasta ahora, no se ha hecho público ningún mandato internacional que respalde el uso directo de la fuerza militar contra Venezuela.
Un hecho de alto riesgo geopolítico
La captura y traslado de Maduro fuera del país representa un hecho sin precedentes en la política hemisférica reciente, que plantea serias interrogantes sobre el respeto al derecho internacional, el uso de la fuerza sin aval multilateral y el impacto que esta acción pueda tener en la seguridad regional y en la población civil venezolana.
Analistas advierten que, independientemente de las críticas al régimen venezolano, el ataque abre un escenario de incertidumbre política, jurídica y diplomática, mientras organismos internacionales y gobiernos evalúan posibles respuestas.
Se espera que en las próximas horas se conozcan más reacciones oficiales y que Estados Unidos detalle los fundamentos legales y políticos del operativo, en un contexto marcado por la tensión, la preocupación internacional y el riesgo de una escalada mayor.























































