Bogotá, Colombia / México – 18 de septiembre de 2025 – Hernán Bermúdez Requena, alias “El Abuelo”, el cerebro maquiavélico detrás de “La Barredora”, la sanguinaria organización criminal que ha sembrado terror en el sureste mexicano con ejecuciones masivas y lavado de millones en narcodólares, no viaja como un vulgar extraditado. ¡No! Su traslado desde de Asunción, Paraguay, se convirtió en una misión cinematográfica digna de Hollywood, con escalas interminables que huelen a intriga y posibles pactos en las sombras.
¿Coincidencias? ¿O un complot para evitar que caigan los de arriba?
¿con quién se reunió en bogotana? ¿Quién lo interrogó en secreto?
Imagina la escena: un Bombardier Challenger 605 de lujo, matrícula XB-NWD, fletado por la todopoderosa Fiscalía General de la República (FGR) mexicana, despega el 17 de septiembre de 2025 desde Paraguay. Pero… ¡sorpresa! En lugar de un trayecto exprés, el avión aterriza en el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, Colombia, y se queda clavado allí por ¡más de 13 horas!

¿Ajustes en el itinerario? ¿Carga de combustible? ¡Ja! Fuentes extraoficiales susurran que esa “parada técnica” fue el caldo de cultivo para un cóctel de reuniones clandestinas.
¿Por qué tantas escalas si el camino directo era viable? ¿Estaba “El Abuelo” tejiendo alianzas en el aire, o soltando confesiones que podrían hundir a pesos pesados de la política?
La odisea no termina en Bogotá. Después de esa eternidad – el Challenger 605 emprende el vuelo hacia Tapachula, Chiapas, la puerta sureña de México, famosa por ser el trampolín de toneladas de cocaína. ¡Pero ni ahí paran! De Tapachula, el avión serpentea hacia Tabasco y Campeche, los feudos personales de “La Barredora”, donde Bermúdez Requena controlaba todo.
¿Escalas “técnicas” o visitas express para intimidar ?
¿Por qué tantas “paradas técnicas” en ruta? Expertos en aviación aeronáutica consultados por este medio (bajo anonimato, claro) aseguran que un vuelo directo Paraguay-México toma apenas 8 horas. ¡13 horas en Bogotá solas gritan sospecha! ¿Con quién se vio “El Abuelo” durante esa eternidad? ¿Agentes colombianos de la DEA?
¿O “enviados” ofreciendo “protección” a cambio de lealtades? ¿Quién lo interrogó en las sombras del hangar?
Si “El Abuelo” habla, el terremoto será épico.




















































