La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exigió este martes que se le conceda una visita in loco a la prisión conocida como El Helicoide, en Caracas, durante el último trimestre de 2025, con el objetivo de evaluar personalmente las condiciones de los presos y presas que denuncian violaciones sistemáticas de derechos humanos.
En un comunicado oficial, la CIDH ratificó su “plena competencia” sobre el caso de Venezuela y rechazó los intentos del régimen de Nicolás Maduro por eludir su jurisdicción.
Centro de tortura, denuncias graves
El Helicoide, manejado por el servicio de inteligencia SEBIN, ha sido señalado por organizaciones de defensa de derechos humanos como un centro de torturas, donde ex reclusos y testigos describen condiciones extremas: hacinamiento severo, ausencia de ventilación y luz natural, duchas y servicio sanitario inadecuados, alimentación precaria y aislamiento prolongado.
Además, existen denuncias constantes sobre métodos de tortura como descargas eléctricas, sumersión con bolsas plásticas, golpes, violencia sexual e incluso condiciones carcelarias identificadas por nombres simbólicos como “El Horno”, “La Tumba” o “La Letrina”.
Presos políticos, salud y aislamiento
Se estima que decenas de presos políticos están recluidos en El Helicoide. Muchos viven en condiciones que deterioran su salud física y mental, sin acceso adecuado a atención médica. Informes recientes de organizaciones como Foro Penal describen enfermedades de piel, diarreas, desnutrición y traumas psíquicos entre quienes han sobrevivido.
Incluso para la CIDH, las instituciones venezolanas encargadas de proteger los derechos humanos han dejado de ser independientes y actúan según la Comisión como instrumentos de represión estatales.
Medidas cautelares y casos concretos
En paralelo, la CIDH otorgó medidas cautelares de protección a favor de Sofía María Sahagún Ortiz, una ciudadana venezolana-española detenida desde octubre de 2024, cuyo paradero es desconocido en meses recientes. Su familia atribuye la detención a un posible vínculo con una familiar que habría enfrentado persecución por su relación con la líder opositora María Corina Machado.
Qué se espera
La visita de la CIDH al Helicoide sería una prueba decisiva para saber si Venezuela permitirá la supervisión independiente de un centro que ha sido ampliamente denunciado ante organismos internacionales. La aceptación de esta visita implicaría avances de transparencia y respeto a derechos fundamentales, pero en caso contrario, podría profundizar el aislamiento diplomático y humanitario del país.



















































