La Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) busca reactivar la construcción de su casa militar de descanso en Bacalar, Quintana Roo, tras impugnar la suspensión legal que mantiene la obra paralizada desde junio de este año.
Magistrados federales han admitido el recurso de impugnación presentado por la dependencia. Ahora, el Primer Tribunal Colegiado de Circuito de Quintana Roo deberá analizar y resolver si retira o mantiene la suspensión definitiva.
El freno a la construcción fue otorgado en junio como resultado de un amparo solicitado por la asociación civil Defendiendo el Derecho a un Medio Ambiente Sano (DMAS). Según los ambientalistas, el proyecto en la ribera de la laguna de Bacalar se inició “sin estudios y permisos federales acordes” a los ecosistemas costeros.
La principal controversia radica en que, según las organizaciones, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) eximió al instituto armado de presentar la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), un requisito considerado esencial para este tipo de desarrollos.
El expediente 357/2025, que detalla la revisión del incidente de suspensión, indica que la sesión para resolver la impugnación de la Sedena estaba programada para el pasado viernes. Sin embargo, esta fue aplazada debido a la reciente reconformación del pleno judicial. Se espera que el tribunal sesione y emita un fallo antes de que concluya el año.
Desde que la suspensión entró en vigor, la Sedena tiene prohibido “mover ningún elemento del sitio”. Las obras, que comenzaron a principios de 2025, se encuentran totalmente detenidas y la maquinaria pesada permanece estacionada dentro del predio.
Este no es el único desafío legal que enfrenta el proyecto. La obra también fue objeto de dos inspecciones judiciales recientes. Una de ellas corresponde a un segundo amparo, promovido por el Instituto de la Defensoría Pública en representación de un grupo de niños de Bacalar, el cual también logró obtener una suspensión definitiva.




















































