Las pólizas de seguros han comenzado a registrar incrementos de precio rumbo a 2026, una situación que ha generado inquietud entre usuarios y que está directamente relacionada con modificaciones fiscales recientemente aprobadas, en particular en materia del Impuesto al Valor Agregado (IVA).
De acuerdo con especialistas y autoridades hacendarias, el ajuste obedece a una nueva disposición incluida en la Ley de Ingresos que modifica el esquema bajo el cual las compañías aseguradoras podían acreditar el IVA pagado al cubrir siniestros, lo que hasta ahora permitía que ese impuesto no se convirtiera en un costo definitivo para las empresas.
Hasta el año pasado, cuando una aseguradora pagaba servicios médicos, reparaciones u otros gastos derivados de un siniestro, el IVA correspondiente podía acreditarse como crédito fiscal. Con la reforma aprobada por la Cámara de Diputados, esa posibilidad desaparece cuando el gasto tiene como único fin indemnizar al asegurado.
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público explicó en un comunicado emitido en octubre que, para efectos del IVA, ya no será acreditable el impuesto trasladado en la adquisición de bienes o servicios relacionados con la indemnización, lo que implica que ese monto se integrará directamente a los gastos operativos de las aseguradoras.
Además, la autoridad fiscal informó que las compañías deberán cubrir el adeudo correspondiente al ejercicio fiscal 2025 bajo este nuevo criterio, con el argumento de brindar certidumbre jurídica, garantizar el cumplimiento de las obligaciones fiscales y establecer condiciones de equidad en el pago de impuestos.
El impacto de la medida ha encendido alertas ante la posibilidad de que las aseguradoras trasladen ese mayor costo a los usuarios mediante ajustes en las primas. Sin embargo, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el aumento de precios no formó parte de los acuerdos alcanzados con el sector.
Durante su conferencia matutina del pasado 13 de enero, la mandataria afirmó que no debería haber incrementos generalizados y adelantó que solicitará a la Secretaría de Hacienda dar seguimiento puntual a la situación. “No debe ser así, incluso se habló con ellos en el acuerdo que se tomó”, señaló.
Por su parte, la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) llamó a la cautela y consideró prematuro anticipar el impacto real de la reforma en el costo de las pólizas. En un pronunciamiento difundido en redes sociales, el organismo explicó que los productos, coberturas, esquemas de pago y perfiles de los asegurados varían significativamente entre compañías y ramos, por lo que no es posible hacer estimaciones generalizadas.
La AMIS señaló que cada aseguradora deberá evaluar, conforme a sus propios modelos técnicos y a la regulación vigente, si resulta necesario ajustar las primas. En ese contexto, recomendó a los asegurados consultar directamente con su agente o compañía para conocer cómo podría verse afectada su póliza en particular.
Ante este escenario, especialistas coinciden en que no existe un porcentaje único de incremento aplicable a todos los seguros y que los ajustes, de darse, dependerán del tipo de producto, la cobertura contratada y el perfil de riesgo de cada usuario.




















































