El diputado Humberto Aldana presentó una iniciativa de Reforma Constitucional en materia de turismo sustentable, con la que busca garantizar desde la Carta Magna la protección del medio ambiente, el respeto a los pueblos originarios y su participación justa en los beneficios económicos derivados de los desarrollos turísticos en México.
La propuesta fue presentada tras la sesión solemne por el 109 aniversario de la promulgación de la Constitución de 1917, en un contexto donde el modelo turístico nacional enfrenta crecientes cuestionamientos por su impacto ambiental y social.
Blindar el turismo desde la Constitución
Durante su intervención, Aldana subrayó que el objetivo central de la iniciativa es eliminar la discrecionalidad de los distintos niveles de gobierno en materia de justicia ambiental y social, especialmente en regiones con alta vocación turística.
“Nunca más se dejará a la discreción de los gobiernos federales, estatales o municipales la protección ambiental ni el otorgamiento de los beneficios del turismo a quienes han cuidado estas tierras por generaciones”, afirmó el legislador.
El diputado señaló que, históricamente, el turismo ha generado grandes ganancias para inversionistas nacionales y extranjeros, mientras que las comunidades originarias han quedado relegadas a empleos precarios y han asumido los costos ambientales sin una retribución justa.
Quintana Roo, ejemplo y advertencia
Aldana hizo referencia a Quintana Roo y a otras regiones del país donde el desarrollo turístico ha avanzado, en algunos casos, con daños irreversibles a ecosistemas, afectando selvas, manglares y cuerpos de agua.
“Ya no habrá más turismo sin justicia social y ambiental para nuestros pueblos originarios”, sentenció, al insistir en la necesidad de transitar hacia un nuevo modelo turístico que priorice la sostenibilidad y la equidad.
Un gesto político que no pasó desapercibido
Durante la tercera sesión ordinaria del periodo legislativo, el diputado solicitó además un minuto de aplausos para las comunidades de Minnesota y Michigan, en reconocimiento a su resistencia pacífica en defensa de los derechos de las personas migrantes frente a acciones de la agencia ICE.
Aunque la Mesa Directiva negó la solicitud, legisladores de fuerzas progresistas realizaron un aplauso espontáneo, en un gesto de solidaridad que marcó un momento inusual dentro del recinto legislativo.



















































