La proliferación de basureros clandestinos en terrenos baldíos se ha convertido en una amenaza crítica para los habitantes de diversas colonias en la Riviera Maya. Vecinos denuncian que estos espacios, utilizados como depósitos ilegales de desechos, están funcionando como criaderos potenciales del mosquito Aedes aegypti, transmisor del Dengue, Zika y Chikungunya.
Focos de infección en zonas habitacionales
El problema se ha intensificado en las últimas semanas del año. Según reportes ciudadanos, la acumulación de plásticos, llantas viejas y recipientes que almacenan agua de lluvia en predios abandonados ha generado un ambiente propicio para la reproducción de fauna nociva. A pesar de los esfuerzos de limpieza en áreas principales, las zonas periféricas y los lotes sin cercar continúan siendo el “blanco fácil” para personas que evitan el servicio de recolección formal.
Riesgo sanitario latente
De acuerdo con las quejas vecinales dirigidas a las autoridades de salud locales, el riesgo no es solo estético. “El olor es insoportable y, con la humedad, los mosquitos son demasiados. Tememos por los niños y los adultos mayores”, señalan residentes de las colonias afectadas. El estancamiento de agua en estos desechos sólidos es el factor principal que eleva las estadísticas de enfermedades transmitidas por vectores en la región.
Llamado a la responsabilidad ciudadana y oficial
Las autoridades de servicios públicos han reiterado que la limpieza de los terrenos baldíos es responsabilidad de los propietarios; sin embargo, ante la omisión de estos, la carga recae en el municipio. Se ha hecho un llamado a la población para evitar tirar basura en lugares no autorizados y para denunciar a quienes sean sorprendidos realizando estas prácticas.
Por su parte, la Secretaría de Salud estatal ha iniciado jornadas de nebulización en los puntos más críticos, pero advierten que sin la eliminación de los criaderos (los basureros clandestinos), estas medidas son solo paliativos temporales. Se espera que en los próximos días se intensifiquen los operativos de vigilancia para sancionar a quienes conviertan estos predios en focos de infección.




















































