La coalición de Morena y sus aliados en el Congreso de la Unión aprobó este lunes el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para el ejercicio fiscal 2026. La aprobación, que se realizó después de intensas negociaciones y sin el aval de la oposición, marca la ruta del gasto público para el próximo año.
El paquete presupuestal fue aprobado en lo general y en lo particular, con el respaldo de la mayoría oficialista. De acuerdo con el dictamen, el PEF 2026 asciende a 9 billones de pesos, priorizando el gasto social y los proyectos estratégicos del gobierno federal, como las obras de infraestructura emblemáticas.
Entre las asignaciones clave, se destinan recursos significativos a programas de bienestar, salud y educación, en línea con la política de la actual administración. Sin embargo, la oposición ha expresado su rechazo al presupuesto, argumentando que no hubo apertura para modificarlo y que carece de un enfoque equitativo y de apoyo a sectores productivos esenciales.
Las principales críticas de los partidos opositores se centran en la reducción de fondos para órganos autónomos, la falta de asignaciones para estados y municipios no afines al gobierno, y la concentración del gasto en proyectos federales. Señalan que esto podría generar desequilibrios en la distribución de recursos y afectar servicios públicos locales.
A pesar de los cuestionamientos, la mayoría de Morena y sus aliados logró sacar adelante el presupuesto, que ahora pasará a la etapa de promulgación.




















































