La presidenta Claudia Sheinbaum advirtió que la imposición de aranceles por parte de Estados Unidos a países que suministran petróleo a Cuba podría provocar una crisis humanitaria de gran alcance en la isla, al afectar servicios esenciales como hospitales, alimentación y energía.
No es un escenario menor. La advertencia surge luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, firmara un decreto que amenaza con sanciones comerciales a las naciones que mantengan envíos de crudo a Cuba, una medida que ha encendido alertas en varios gobiernos de la región.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum sostuvo que México recurrirá a las vías diplomáticas necesarias para conocer con precisión los alcances reales de la orden ejecutiva y defender tanto los intereses nacionales como el principio de soberanía de los pueblos.
“He instruido al secretario de Relaciones Exteriores para que establezca comunicación inmediata con el Departamento de Estado de Estados Unidos, a fin de conocer con precisión los alcances del decreto publicado”, señaló la mandataria.
Riesgo humanitario
Sheinbaum fue clara al advertir que una aplicación estricta de los aranceles no impactaría a gobiernos, sino directamente a la población cubana.
“La aplicación de aranceles a países que suministran petróleo a Cuba podría desencadenar una crisis humanitaria de gran alcance, afectando directamente hospitales, alimentación y otros servicios básicos del pueblo cubano”, afirmó.
En ese contexto, la presidenta leyó una declaración estructurada en cuatro puntos, en la que México reafirma el principio de libre autodeterminación, llama al diálogo internacional y expresa su disposición a buscar alternativas para apoyar al pueblo cubano, en línea con la tradición histórica de política exterior mexicana.
También subrayó que México ha enviado a Cuba menos del 1% del petróleo que produce, y sugirió que, si el objetivo real es evitar una crisis humanitaria, Estados Unidos podría asumir directamente el suministro a la isla.
Tensiones energéticas y geopolíticas
El tema del petróleo ha vuelto a tensar la relación entre México y Estados Unidos, especialmente después de que México se consolidara como uno de los principales proveedores de crudo para Cuba, tras el bloqueo marítimo a embarcaciones venezolanas y el deterioro del suministro energético desde Venezuela.
Sheinbaum reiteró que su gobierno esperará la respuesta oficial del Departamento de Estado antes de definir los siguientes pasos, aunque dejó claro que México no avalará medidas que pongan en riesgo a poblaciones civiles.
Por ahora, el escenario sigue abierto. Lo que está en juego no es solo un diferendo comercial, sino el impacto real de decisiones geopolíticas en la vida cotidiana de millones de personas.




















































