Lo que debió ser una celebración pacífica para recibir el 2026 se transformó en una noche de angustia para cientos de familias en Solidaridad. El uso desmedido y sin supervisión de pirotecnia durante la madrugada de este 1 de enero ha desatado una ola de indignación entre los habitantes de Playa del Carmen, quienes denuncian la inacción de las autoridades municipales ante el estruendo y los riesgos de incendio.
A través de redes sociales y reportes directos a los números de emergencia, residentes de fraccionamientos como Villas del Sol, Misión de las Flores y La Guadalupana, señalaron que la quema de “petardos” y fuegos artificiales de alta potencia se prolongó por varias horas, afectando la tranquilidad de la zona urbana.
Riesgos y afectaciones
La principal preocupación de los ciudadanos se centró en la seguridad de sus hogares, especialmente en viviendas con techos de zacate o palapa, los cuales son altamente vulnerables a las chispas. Además, se reportaron múltiples casos de mascotas extraviadas o con crisis nerviosas, así como afectaciones a niños con trastornos del espectro autista y adultos mayores.
Pese a que la venta de pirotecnia está regulada y, en muchos casos, restringida por la Dirección de Protección Civil, los vecinos aseguran que la vigilancia fue prácticamente inexistente. “Fue como una zona de guerra; llamamos al 911 pero las patrullas nunca pasaron por nuestras calles para detener la quema en la vía pública”, comentó uno de los afectados en la zona norte de la ciudad.
El llamado a la autoridad
De acuerdo con el Reglamento de Justicia Cívica de Solidaridad, detonar cohetes o explosivos sin permiso es una infracción que conlleva multas o arresto; sin embargo, no se reportaron detenciones significativas relacionadas con estos hechos durante los festejos de Año Nuevo.
Ante esta situación, diversos colectivos ciudadanos y asociaciones protectoras de animales han comenzado a organizar una petición formal dirigida al Ayuntamiento de Solidaridad. El objetivo es exigir una prohibición total de la venta y uso de pirotecnia sonora para las futuras festividades, así como operativos de decomiso más estrictos en los tianguis y comercios locales que operan en la clandestinidad.
Hasta el momento, las autoridades municipales no han emitido un saldo oficial sobre posibles incendios o lesionados derivados de esta práctica durante las primeras horas de 2026.




















































