Una jornada que transcurría con normalidad se tornó en tragedia este lunes en el estado de Oaxaca. Al menos 13 personas perdieron la vida y cerca de 100 resultaron heridas tras el aparatoso descarrilamiento de un tren en la región del Istmo de Tehuantepec.
¿Qué sucedió? Según los primeros reportes confirmados por la Armada de México y difundidos por medios internacionales como la BBC, el accidente ocurrió cuando el convoy férreo perdió el control al tomar una curva cerca de la localidad de Nizanda. La fuerza del impacto provocó que varios vagones se salieran de las vías y volcaran, atrapando a numerosos pasajeros en su interior.
Respuesta inmediata Equipos de rescate, paramédicos y elementos de la Marina se trasladaron rápidamente a la zona del desastre (“zona cero”) para auxiliar a las víctimas. Las imágenes que circulan muestran una escena caótica, con personal de emergencia trabajando a contrarreloj para liberar a las personas prensadas entre los fierros retorcidos. Los heridos han sido trasladados a diversos hospitales de la región, y las autoridades advierten que la cifra de víctimas podría variar conforme avancen las labores de rescate.
Las causas Hasta el momento, se desconoce la causa exacta que provocó que el tren se saliera de los rieles al tomar la curva. La Fiscalía y peritos especializados ya han iniciado una investigación exhaustiva para determinar si se trató de una falla mecánica, un error humano o problemas en la infraestructura de la vía.
El contexto Este incidente ha conmocionado al país, poniendo nuevamente sobre la mesa la discusión sobre la seguridad y el mantenimiento de las vías férreas en zonas clave de transporte. El gobierno federal ha expresado sus condolencias y prometido todo el apoyo necesario para las familias afectadas.




















































