La polémica estalló este miércoles en el Congreso del Estado. Mientras miles de trabajadores quintanarroenses hacen cuentas para estirar su salario mínimo en esta temporada navideña, se dio a conocer la “jugosa” cifra que recibirán los diputados locales por concepto de aguinaldo y prestaciones de fin de año: 241 mil pesos.
Lo que llamó la atención y encendió las redes sociales no es solo el monto —que supera por mucho el ingreso anual de una familia promedio—, sino el contraste con la productividad legislativa. Según la información que generó indignación entre colectivos y ciudadanos, los legisladores tienen “mucho por hacer” en cuanto a iniciativas pendientes, pero eso no impedirá que cobren puntualmente esta prestación de lujo.
La realidad en cifras
El monto de 241 mil pesos corresponde a la parte proporcional de aguinaldo (que por ley son 40 días para la burocracia de alto nivel, superior a los 15 días de la ley federal estándar) sumado a otras compensaciones de fin de año.
Esta situación no pasó desapercibida para la ciudadanía, que ha calificado el pago como una “bofetada”, especialmente en un año donde la economía local ha enfrentado retos inflacionarios. “¿Cómo pueden decir que es justo si tienen tantas leyes congeladas?”, fue uno de los reclamos más repetidos en foros de opinión pública.
Aunque el pago es legal y está presupuestado dentro del ejercicio fiscal 2025 del Poder Legislativo, la percepción social es de un abuso moral. Hasta el momento, ningún representante de la Junta de Gobierno y Coordinación Política (Jugocopo) ha salido a justificar si el desempeño de la legislatura actual corresponde con la magnitud del bono navideño.
El caso seguirá generando atención en los próximos días, pues se espera que grupos civiles exijan mayor transparencia y austeridad real en el recinto de Punta Estrella.




















































