En un desafío abierto a la incertidumbre económica y política, miles de consumidores mexicanos abarrotaron desde la madrugada de este viernes los cruces fronterizos de San Ysidro y Otay. El Black Friday 2025 ha demostrado, según el análisis de El Sol de Tijuana, que la tradición consumista en la frontera es mucho más fuerte que el miedo a la inflación o las amenazas arancelarias.
Lo que llamó la atención de analistas y comerciantes fue la solidez del gasto. A pesar de que el entorno político binacional se encuentra tenso por las recientes discusiones sobre aranceles, el flujo de compradores hacia San Diego se mantuvo constante. Según datos que generaron conversación, el fenómeno vincula cada vez más al “Buen Fin” mexicano con el “Viernes Negro” estadounidense, convirtiendo a noviembre en un solo bloque comercial gigante para la región Cali-Baja.
¿Por qué cruzan si el dólar ronda los $18.34? Una situación que no pasó desapercibida es que, aunque el “Súper Peso” de años anteriores se ha estabilizado en un promedio de 18.34 pesos por dólar (cifra verificada al cierre de mercados de hoy), los tijuanenses siguen encontrando valor en los descuentos de electrónica y ropa del otro lado. El análisis destaca que el comportamiento del consumidor fronterizo es resiliente: ni las largas filas de espera (que superaron los 100 minutos en horas pico) ni la retórica política frenaron la “fuga” de compradores.
Sin embargo, no todo es pérdida para México. El reporte indica un efecto rebote positivo: los comercios locales en Tijuana esperan un incremento en ventas de hasta un 30% para diciembre, impulsado por quienes deciden evitar el caos de las garitas y gastar su aguinaldo en suelo nacional.
El caso seguirá generando atención en los próximos días, ya que este Black Friday sirve como termómetro para medir el ánimo económico de cara a una temporada navideña que se anticipa histórica en ambos lados del muro.



















































