Una nueva amenaza golpea al campo quintanarroense. A las dificultades habituales del sector, ahora se suma un rival inesperado que cruza la frontera sur: toneladas de azúcar provenientes de Belice están inundando el mercado local, provocando pérdidas directas a los cañeros del estado.
El problema: Barata pero de menor calidad Lo que llamó la atención de las autoridades gremiales es la disparidad en los precios. Según denunció Sergio Crisanto Morteo, líder cañero en la región, el producto beliceño ingresa al estado con un costo mucho menor al nacional.
Sin embargo, hay un detalle clave que los consumidores deben saber: esta azúcar no es refinada. A pesar de su menor calidad, su bajo precio la hace atractiva, generando lo que Crisanto Morteo calificó tajantemente como una “competencia desleal” que deja en desventaja a los productores locales legalmente establecidos.
Impacto directo en la Zona Sur La situación no es menor. Según el reporte, son “toneladas” las que están entrando por la frontera de Chetumal, afectando directamente los ingresos de cientos de familias que dependen de la zafra y la comercialización formal del endulzante.
Esta entrada masiva de producto extranjero pone en jaque la estabilidad financiera de los productores de la Ribera del Río Hondo, quienes deben cumplir con normas de calidad y costos de producción que el producto importado parece saltarse.
El campo exige medidas La preocupación en el gremio es palpable. Mientras el azúcar beliceño gana terreno en los estantes o mercados informales por su precio, los cañeros de Quintana Roo ven mermadas sus ganancias, enfrentando una crisis que podría agravarse si no se regula este flujo comercial fronterizo.
El caso seguirá generando atención en los próximos días, ya que se espera que los líderes del sector busquen diálogo con las autoridades para frenar este golpe a la economía local.




















































