El productor musical Cruz Martínez enfrenta un nuevo capítulo legal tras ser formalmente vinculado a proceso por el delito de violencia familiar en contra de la cantante Alicia Villarreal. La audiencia se celebró este miércoles 19 de noviembre, y aunque dos de los tres cargos en su contra fueron desestimados, el proceso continúa por esta acusación.
Durante una comparecencia ante el juzgado, Martínez confirmó que las autoridades desecharon los cargos de intento de feminicidio y robo que le imputaba Villarreal. Sin embargo, el juez decidió mantener abierto el expediente por violencia familiar, lo que permitirá a la Fiscalía de Nuevo León continuar con la investigación durante al menos los próximos dos meses.
El caso se remonta a varias semanas atrás, cuando la artista dio a conocer su separación del productor y presentó denuncias formales por presunta violencia dentro del entorno familiar. Desde entonces, el tema ha generado atención mediática y debates sobre la responsabilidad de figuras públicas en casos de agresión doméstica.
Si la Fiscalía logra acreditar la responsabilidad de Martínez, el artículo 343 Bis del Código Penal Federal contempla una pena de seis meses a cuatro años de prisión por el delito de violencia familiar. Por ahora, el productor sigue libre bajo la presunción de inocencia.
El proceso ha reactivado el debate sobre cómo se aborda legalmente la violencia en el ámbito familiar, especialmente cuando involucra a personas del mundo artístico. Analistas y organizaciones de derechos humanos señalan que este caso podría marcar un precedente importante en la exigencia de justicia y rendición de cuentas en México.
La presión mediática, sumada al interés público por este tipo de denuncias, podría acelerar la resolución del caso y generar un cambio de fondo en la percepción social sobre la violencia doméstica. Este tema continuará siendo clave en los próximos días, especialmente cuando se den a conocer más detalles de la investigación.




















































